Martínez, el goleador de la 'edición dorada' de la Copa Santander Libertadores

Fútbol - Sábado, 31 / Ene / 2009
 
Colombia.com
El colombiano Jackson Martínez, que con tres tantos se ubicó como el primer cañonero de la Copa Libertadores 2009, emergió de las barriadas de Medellín para convertirse en goleador internacional y aficionado al 'play station', dos asuntos que le dan tanta alegría como el compromiso para escalar más arriba.

A sus 22 años, el llamado 'Zeus del gol' se convirtió en la estrella fulgurante de la primera semana de la 'cincuentenaria' Copa Libertadores, al anotar tres de los goles con que el Independiente Medellín venció el miércoles (4-0) al Peñarol uruguayo, el primer ganador del torneo y uno de sus exponentes de más abolengo.

Jackson Martínez, quien nació en el Chocó, donde lo mismo se respira fútbol todo el día que música tropical y ansias de 'golear' a la adversidad social, sometió en tres ocasiones al guardameta del Peñarol, el argentino Pablo Cavallero, para quedar en la mira de la prensa mundial.

Ágil, espigado, veloz y, principalmente, goleador por todas los caminos posibles, Martínez no dejó descansar nunca a los defensores del Peñarol, conjunto que, más allá de que anda de capa caída, es un histórico de la Libertadores, torneo que ha ganado en cinco ocasiones.

Y Jackson lo sabía desde siempre.

"Todo se lo debo a Dios y gracias a él estoy en el lugar en el que estoy. Sé que vamos a llegar lejos en la Copa Libertadores (con el Independiente Medellín) y, en general, en el fútbol", comentó el ariete, quien se muestra optimista de cara al compromiso de vuelta de la llave G1, que se disputará el próximo martes en Montevideo.

Además de goleador en ascenso, Martínez da ejemplos de vida todos los días: se enorgullece al mostrar su diploma de escuela secundaria que obtuvo hace poco, confesar sus deseos de estudiar Educación Física e inglés en la universidad, manejar con maestría el 'play station' y, principalmente, ayudar a su familia a escalar como él.

Su madre, Ernes Valencia, quien mira una y otra vez por televisión la gesta de su hijo ante Peñarol y los equipos colombianos, recordó que el cañonero viajó a Medellín desde Quibdó, siendo un adolescente, buscando la tierra que nadie le había prometido pero que él juró alcanzar a punta de goles.

El joven Jackson dejó Chocó y prefirió a Medellín buscando "el sueño que tuvo desde niño: jugar fútbol profesional. Tocó puertas en torneos de barrios (marginales) y, cuando alguna se le abrió, algún dirigente lo vio jugar y se lo llevó al Independiente Medellín", dijo Ernes Valencia al diario El Espectador.

Antes y después de debutar con el Independiente Medellín, el mismo día que cumplió dieciocho años, el 3 de octubre de 2004, el goleador no ha hecho más que ayudar a su madre, sus hermanas, Lady y Yadira, así como a otros familiares.

Llamado por sus amigos de infancia 'Chachita', diminutivo del apodo 'Chachachá' de su padre, Orlando Martínez, Jackson también demuestra su gusto por la música tropical y sus habilidades de bailarín, aunque su corazón y su mente están cerca de Dios, como creyente de una iglesia cristiana.

La noche en que anotó los tres goles al Peñarol y entró por derecho propio en la historia de la Libertadores, Jackson Martínez agradeció públicamente a Dios, como lo hace siempre, mientras su madre le velaba en la cama y saltaba de alegría cada vez que su hijo rompía la red del histórico equipo uruguayo...y soñaba con llegar más lejos. EFE