DIM toma postura: la decisión que marca el futuro de Frank Fabra

El DIM decidió cancelar la presentación oficial del futbolista en redes sociales como primera medida por los hechos sucedidos.

Por: William Marín • Colombia.com
Fabra se prepara para su segunda etapa en el DIM. Foto: | La Popu Web
Fabra se prepara para su segunda etapa en el DIM. Foto: | La Popu Web

El DIM decidió cancelar la presentación oficial del futbolista en redes sociales como primera medida por los hechos sucedidos.

Las imágenes que circularon en redes sociales, donde Frank Fabra aparece entonando un cántico histórico de Atlético Nacional, generaron un remezón inmediato en el entorno del DIM. El episodio se viralizó en cuestión de horas y encendió una polémica que puso al club en el centro de la conversación nacional, justo en la antesala de la presentación oficial del jugador.

Sin embargo, puertas adentro, la dirigencia optó por bajar la temperatura y analizar el escenario desde una perspectiva institucional, contractual y deportiva, evitando decisiones apresuradas en medio del ruido mediático.

Un vínculo corto que marca el margen de maniobra

Uno de los ejes del análisis fue el contrato firmado por Frank Fabra con el DIM. Tras su salida de Boca Juniors y una década en el fútbol argentino, el lateral regresó a Medellín con un acuerdo inicial de cinco meses, vigente hasta junio, con la posibilidad de revisión y renegociación a mitad de año.

El detalle no menor es el momento de la firma. Fabra selló el contrato apenas un día antes de que el video se hiciera público. Aunque ya entrenaba con el plantel desde hacía dos semanas, al estallar la controversia el jugador ya tenía un vínculo legal plenamente vigente con la institución.

El contexto de los hechos y la lectura del club

En la evaluación interna del DIM, hubo una distinción clara entre el impacto emocional y el marco real de los hechos. Los directivos establecieron que el video corresponde a diciembre de 2025, periodo en el que Fabra era agente libre, no estaba negociando con el club y no tenía relación contractual con ninguna institución del fútbol colombiano.

Desde la óptica institucional, se entiende que un futbolista, como cualquier ciudadano, puede expresar simpatías personales cuando no existe vínculo profesional activo. El punto de quiebre, aclaran en el club, es la conducta pública una vez firmado un contrato, algo que no aplicaba al momento de la grabación.

La reacción del hincha y el cara a cara decisivo

Donde el golpe fue más fuerte fue en la tribuna. Una parte importante de la hinchada del DIM expresó su inconformidad y pidió abiertamente que el jugador no continuara en el club, generando un ambiente tenso en redes y espacios de opinión.

Ante ese escenario, el presidente Raúl Giraldo, el gerente deportivo Federico Spada y el técnico Alejandro Restrepo sostuvieron una reunión clave con Fabra. Lejos de una charla confrontacional, los directivos encontraron a un futbolista convencido de su regreso, consciente del error comunicacional y dispuesto a revertir la percepción negativa con rendimiento y compromiso.

Experiencia, presión y continuidad deportiva

Durante el encuentro, Fabra manifestó estar preparado para asumir la presión del entorno y posibles rechiflas en el estadio. Su experiencia de diez años en Boca Juniors, marcada por escenarios de alta exigencia, fue un factor que tranquilizó a la dirigencia del DIM.

Con todos los elementos evaluados, el club tomó una decisión firme: no habrá ruptura contractual. El jugador se integrará de lleno al trabajo del plantel y será considerado por el cuerpo técnico siempre que esté en condiciones físicas y futbolísticas para competir.

Una consecuencia administrativa y un mensaje claro

Aunque se descartó la rescisión, el episodio sí dejó una consecuencia inmediata. El DIM decidió cancelar la presentación oficial del futbolista en redes sociales, pese a que ya estaba listo el material audiovisual que repasaba su primera etapa en el club en 2015.

La apuesta institucional es clara: blindar lo deportivo, respetar lo contractual y permitir que sea el rendimiento en cancha el que marque el rumbo de esta historia. El ruido externo no desaparecerá de inmediato, pero en el club confían en que el tiempo, el trabajo y la coherencia interna terminen imponiéndose. A partir de ahora, el balón tendrá la última palabra.