Jarlan Barrera fue estudiado por Millonarios en el cierre del mercado: postura clara
El caso de Jarlan deja un mensaje claro sobre la forma de fichar en Millonarios: se analizan perfiles, pero la decisión final responde a criterios estrictos
El caso de Jarlan deja un mensaje claro sobre la forma de fichar en Millonarios: se analizan perfiles, pero la decisión final responde a criterios estrictos
En pleno proceso de ajuste del plantel y con el mercado de fichajes aún abierto, en Millonarios reapareció un nombre que no pasa desapercibido en el fútbol colombiano. Jarlan Barrera, volante creativo que quedó como agente libre tras su salida del DIM, fue ofrecido al club en los últimos días.
El interés alrededor del tema tomó fuerza por dos razones puntuales: el equipo albiazul cuenta con un cupo disponible para inscribir un nuevo jugador y la posición de mediocampista ofensivo hace parte de las alternativas que se evalúan dentro de la planificación deportiva.
El ofrecimiento y el primer filtro interno
La posibilidad no surgió de manera espontánea. Según se conoció, el nombre de Barrera llegó a Millonarios a través de un ofrecimiento formal, aprovechando su condición de jugador libre, un aspecto que siempre despierta atención desde lo contractual.
No obstante, en el club fueron claros desde el inicio: un ofrecimiento no equivale a una negociación avanzada. El perfil fue puesto sobre la mesa, analizado y discutido, sin que eso implicara un avance inmediato hacia un acuerdo.
Por qué el club decidió estudiar su perfil
El análisis no fue superficial. En Millonarios reconocen que se trata de un futbolista con recorrido en el fútbol colombiano, experiencia en clubes grandes y condiciones técnicas que, en lo conceptual, encajan dentro del rol de volante creativo.
Esa posición continúa bajo revisión en el armado del plantel, motivo por el cual el nombre de Jarlan entró en el abanico de opciones, más como una alternativa a evaluar que como una prioridad definida.
El factor que terminó inclinando la balanza
Más allá del nombre y del contexto contractual, hubo un aspecto que pesó de manera determinante: el estado competitivo del jugador. En Millonarios generó reparo que Barrera llegara sin haber realizado pretemporada con un equipo profesional, un detalle clave dentro de la planificación física del semestre.
El cuerpo técnico prioriza futbolistas que puedan competir en el corto plazo y que no requieran largos procesos de puesta a punto, algo que hoy es considerado innegociable.
Rendimiento reciente y lectura deportiva
En su último semestre con el DIM, Jarlan Barrera disputó 25 partidos oficiales, con un balance de un gol y cuatro asistencias. Si bien son números aceptables para su posición, tampoco generan consenso inmediato como para justificar una apuesta sin reservas.
En el contexto actual de Millonarios, donde se busca impacto rápido y sostenido, esos registros fueron leídos con cautela dentro del análisis global.
Una decisión alineada con la planificación
Tras evaluar todos los factores, en Millonarios la conclusión fue clara: el nombre fue estudiado, pero hoy no encaja plenamente en lo que el club pretende para este momento del semestre. La decisión no pasa por una descalificación futbolística, sino por una cuestión de tiempos, preparación y coherencia deportiva.
El cupo sigue libre y el mercado abierto
El club albiazul mantiene un cupo disponible, lo que permite que el análisis del mercado continúe abierto. Sin embargo, la postura es firme: ese lugar solo se ocupará si aparece un jugador que aporte desde el primer día.
El caso de Jarlan Barrera deja un mensaje claro sobre la forma de fichar en Millonarios: se escuchan nombres, se analizan perfiles, pero la decisión final responde a criterios estrictos. Por ahora, el panorama indica que no hay avance concreto, mientras el club sigue atento a opciones que se alineen mejor con su proyecto deportivo.