Mundial de Fútbol 2026

Copa Mundial: Faltan 70 días y no nos olvidamos del Rey: Así fue su último título, en México 1970

La Copa Mundial de 1970 fue absolutamente dominada por una selección de Brasil que parecía invencible. Su máxima figura, un tal Pelé.

Por: Leonardo Alarcón • Colombia.com
Pelé recibió en 1970 su último título como campeón del mundo.
. Foto: Instagram @Pele
Pelé recibió en 1970 su último título como campeón del mundo. . Foto: Instagram @Pele

La Copa Mundial de 1970 fue absolutamente dominada por una selección de Brasil que parecía invencible. Su máxima figura, un tal Pelé.

El 17 de junio de 1970, el estadio Azteca, en el Distrito Federal de México, se graduaba como mítico, al recibir el que, a partir de ese momento, se conocería como ‘el partido del siglo’: Un juego protagonizado por las selecciones de Alemania e Italia, que se definió a favor de la azzurra, por un impresionante 4 a 3 luego de 120 minutos de fútbol.

Esto fue por las semifinales del mundial que organizó México, a la que die mannschaft llegaba tras ganar el grupo 4 junto a Perú, Bulgaria y Marruecos y después de vencer en cuartos Inglaterra. Por su parte, Italia había sido líder de la zona 2 junto a Uruguay, Suecia e Israel y había vencido por 4 a 1 a México, en cuartos.

Italia se fue arriba a los 8 minutos gracias a Roberto Boninsegna. Parecía que iba a ser triunfo de la azzurra pero, al 90 Karl-Heinz Schnellinger empató, obligando a la prórroga. Al 94 Gerd Müller puso a ganar a los germanos, pero 4 minutos después Tarcisio Burgnich volvió a empatar el juego.

Al 104 Luigi Riva volvió a poner arriba a Italia pero, 6 minutos después, volvía a anotar Gerd Müller que igualaba una vez más el juego. Un minuto después vino el gol de Gianni Rivera, con el cual aquella selección italiana dirigida por Ferruccio Valcareggi alcanzaba, una vez más, la gran final del Mundial. Y, con todo y esto, no fueron los protagonistas de esta historia.

Y es que, por el otro lado del cuadro venía un caballo galopando sin detenerse, haciendo ver fácil lo difícil e increíblemente posible lo que parecía imposible: Es el ejemplo, aun hoy, del máximo potencial que un equipo podría alcanzar para un torneo de esta magnitud: La inolvidable Brasil del 70, dirigida por Mário Lobo Zagallo.

Brasil, de paseo en México, en 1970

La canarinha tenía a Félix en el arco; Brito, Piazza, Carlos Alberto y Everaldo en la defensa; Clodoaldo, Gérson, Tostão y Rivelino en la mitad y adelante a Jairzinho y un tal Pele, que volvía a un mundial por tercera vez, tras su ausencia en Inglaterra 1966.

Sin despeinarse, aquella impresionante Brasil ganó su grupo con 3 victorias en igual número de salidas, venciendo 4 a 1 a Checoslovaquia, por la mínima a Inglaterra y 3 a 2 a Rumania, metiéndose a cuartos de final para medirse a Perú.

A los incas los apeó del Mundial con holgura, goleándolos por 4 a 1, instalándose en semifinales ante Uruguay, para un nuevo duelo sudamericano a nivel mundial. Allí, Clodoaldo, Jairzinho y Rivelino sentenciaron a la celeste, que apenas pudo contestar con Cubilla, para un contundente 3 a 1.

Final en el Estadio Azteca y consagración de Pelé

Aquella tarde, 21 de junio de 1970, Brasil cambió su dibujo para alinear a Clodoaldo y Gérson en la mitad y adelante a Jairzinho, Rivellino, Tostão con el ‘9’ y Pelé, con su inmortal número 10 en la espalda. Italia, que llegaba del partido del siglo ante Alemania, soñaba en grande.

Pero a los 18 minutos Pelé los ‘bajó de la nube’ abriendo el marcador, que Boninsegna empató a los 37, dejando algo de suspenso para la segunda parte. En esta, a los 66 minutos, Gérson volvía a adelantar a la canarinha que, con Jairzinho al 71 y Carlos Alberto al 86 ponía cifras concretas a un 4 a 1 más que elocuente.

Así llegó el tercer título de Brasil, en medio de un Mundial que parecía haberle quedado pequeño y con un Pelé que, aquella tarde, en el ya mítico Estadio Azteca, se convertía en leyenda, alzando su tercer campeonato mundial, a sus 30 años.

Tiempo después, el mismo Jairzinho que se consagraba en aquel mundial, recibía en su escuela de fútbol, A. D. Nueve de Octubre a un pequeño habilidoso, de rodilla conflictiva, que soñaba con ser delantero del Cruzeiro. Parecía un fenómeno y todos le decían ‘Ronaldo’.