Colombia Sub-20 - Brasil: la 'Tricolor' compromete su lugar en Mundial tras caer en Paraguay

La Selección Colombia hiló su segunda derrota consecutiva en la fecha 2 del hexagonal final del Sudamericano Femenino Sub-20.

Por: Carlos Guevara • Colombia.com
La 'Tricolor' venía de superar la fase de grupos invicta, gracias a la gran actuación de Luisa Agudelo. Foto: Twitter @CONMEBOLtorneos
La 'Tricolor' venía de superar la fase de grupos invicta, gracias a la gran actuación de Luisa Agudelo. Foto: Twitter @CONMEBOLtorneos

La Selección Colombia hiló su segunda derrota consecutiva en la fecha 2 del hexagonal final del Sudamericano Femenino Sub-20.

La noche en territorio paraguayo dejó una imagen recurrente, que revive los peores momentos del fútbol femenino colombiano, luego de que el marcador, nuevamente, terminara inclinándose a favor de Brasil por la mínima diferencia, un resultado que expone más que un simple tropiezo y obliga a revisar detalles que se repitieron a lo largo del compromiso.

Desde el arranque, el partido ya tenía ingredientes que alteraban la normalidad. El escenario en Villa Elisa estuvo condicionado por una lluvia intensa que, de alguna manera, trastocó la dinámica habitual del juego. El aguacero que cayó durante la segunda mitad volvió pesada la circulación del balón y complicó los controles, lo que terminó favoreciendo al equipo que mejor supo adaptarse a ese contexto.

En medio de esa confusión climática llegó la acción determinante, que fue un cobro a balón detenido, el cual derivó en un rechazo que dejó la pelota servida y, tras ese rebote, la atacante brasileña definió para el 0-1 definitivo, dejando sin opciones a Luisa Agudelo.

Ahora bien, más allá de la jugada puntual, hubo elementos que marcaron la discusión alrededor del encuentro. El arbitraje encabezado por la venezolana Ana Méndez quedó bajo la lupa por decisiones que generaron inconformidad, particularmente una acción en la primera parte en la que se reclamó infracción dentro del área sobre una jugadora colombiana.

La ausencia de revisión desde el VAR aumentó la sensación de inconformidad y, en varias acciones similares, se percibieron criterios distintos en sanciones que terminaron beneficiando a Brasil. Sin embargo, el resultado no puede explicarse únicamente desde la labor arbitral.

El desarrollo futbolístico mostró a una Selección Colombia con dificultades para imponer condiciones. Faltó continuidad en la elaboración, se vio escasa creatividad en los metros finales y, en líneas generales, el equipo no logró incomodar de manera sostenida a su adversario. Brasil administró mejor la posesión, presionó con mayor determinación y manejó los tiempos del compromiso, aspectos que terminaron pesando más allá de cualquier circunstancia externa.

Este revés, que en definitiva duele por el contexto en el que se produce, deja a la Selección Colombia en una posición comprometida dentro de la tabla del hexagonal. Ubicarse en el último lugar reduce el margen de maniobra y obliga a sumar en los encuentros restantes para mantener opciones de clasificación al Mundial de la categoría.

En síntesis, lo ocurrido refleja una combinación de errores puntuales y carencias colectivas que, poco a poco, van estrechando el camino de Colombia en el torneo continental. Si se quiere, el margen de reacción todavía existe, pero ya no admite otro marcador adverso.