Jhon Jader Durán se negó a recibir ayuda psicológica por parte de la Selección Colombia

Jhon Jader Durán sigue labrando su futuro a punta de malas decisiones, comprometiendo incluso su presencia en el Mundial del 2026. 

Por: Carlos Guevara • Colombia.com
El delantero antioqueño fue desconvocado de su más reciente llamado a la Selección Colombia luego del partido ante Perú. Foto: EFE
El delantero antioqueño fue desconvocado de su más reciente llamado a la Selección Colombia luego del partido ante Perú. Foto: EFE

Jhon Jader Durán sigue labrando su futuro a punta de malas decisiones, comprometiendo incluso su presencia en el Mundial del 2026. 

El delantero colombiano Jhon Jader Durán, que hoy milita en el Fenerbahce de Turquía y quien sabe mañana dónde, vuelve a estar en el centro de la discusión futbolera, no tanto por su talento, sino por la cantidad de episodios polémicos que rodean su carrera, siendo objeto de críticas constantes, pues más allá de sus habilidades, son sus actitudes las que lo han dejado marcado en cada paso que da.

Lo anterior debido a que en Europa la situación se tornó más delicada tras el juego de fase previa de la Champions League frente al Benfica, donde Jhon Jader Durán ingresó en los últimos minutos, pero una molestia muscular lo obligó a abandonar el campo.

El hecho levantó controversia tanto en la prensa turca como en la colombiana, ya que muchos lo interpretaron como la excusa perfecta para no ser convocado a las Eliminatorias con la Selección Colombia. Incluso José Mourinho, técnico del club, admitió que el atacante no se encuentra en plenitud física ni ha podido entrenar al mismo ritmo de sus compañeros.

Sin embargo, lo más preocupante no pasa solo por lo deportivo. Desde hace varios años, Jhon Jader Durán ha mostrado problemas de comportamiento que encendieron las alarmas en los clubes por donde ha pasado, ya sea en Aston Villa, en Arabia Saudita con el Al-Nassr o ahora en Turquía. En Arabia, su vida nocturna lo mantuvo en el ojo del huracán y en la Selección Colombia se han señalado episodios de choques internos con sus compañeros, además de declaraciones poco medidas en zona mixta.

En consecuencia, la Federación Colombiana de Fútbol, consciente de esta realidad, ha intentado tenderle la mano en el aspecto psicológico. Según reveló la periodista Carolina Castellanos en RCN Radio, psicólogos vinculados al cuerpo técnico buscaron acercarse a él, pero el jugador nunca mostró apertura para recibir ayuda, por lo que el mensaje desde la Selección Colombia fue claro: “Lo necesitamos, pero si no tiene voluntad, poco se puede hacer”.

El asunto escaló aún más con el reciente encontronazo con Richard Ríos, su compatriota y compañero de Selección. Durante el mismo partido contra Benfica, Durán lanzó un codazo contra el volante, una acción que generó indignación. Ríos, sin hacer comentarios públicos, celebró en sus redes la clasificación con imágenes en las que no apareció Durán, reforzando la idea de que el distanciamiento entre ambos es evidente.

Así las cosas, cada capítulo alimenta la sensación de que el verdadero obstáculo para su crecimiento no está en sus condiciones futbolísticas, sino en su capacidad para controlar su temperamento. Y lo peor para Colombia es que, si no cambia, podría perderse un Mundial en el que se le esperaba como una de las cartas ofensivas del futuro.