Colombia.com Bogotá Martes, 14 / Ene / 2020

En Río Vichada está la primera estructura impacto de asteroide del país

¿El geoturismo? Así podrán crear en Orinoquia una propuesta de turismo sostenible. 

Río Vichada: estructura asteroide Colombia
La investigación determina interés geológico en Vichada. Foto: Prensa UNAL.

El descubrimiento del impacto de un asteroide en la región de la Orinoquia abre la posibilidad de que sus comunidades,  generen nuevos ingresos económicos al impulsar el geoturismo, entendido como una propuesta sostenible que destaca el patrimonio geológico y la geodiversidad de un territorio específico.

El hallazgo, único en su clase en el país, se realizó en la inspección de Palmarito, municipio de Cumaribo, departamento del Vichada. Con 65.193 km2, este es el municipio más extenso de Colombia, y su área es más grande que la de 81 países, como Suiza o Dinamarca.

Una curvatura en el curso del río llevó a desarrollar una serie de pruebas que permitieron concluir que bajo este segmento del cuerpo de agua y sedimentos se hallaría oculto lo que posiblemente sería el cráter del impacto de un asteroide, cuya área abarcaría más espacio dado que en esta zona de planicie se halló una serie de montículos de 6 a 10 m de alto.

Investigaciones previas realizadas en 2004, 2007 y 2009 le sirvieron como guía al geólogo Sergio Andrés Torrado Pérez, de la sede Bogotá, de Geofísica UNAL, quien tras realizar varios análisis en el terreno concluyó que “las evidencias tanto geofísicas como geológicas que apoyaban la génesis de una estructura circular que se presenta en el río son más acordes con el evento de impacto de un asteroide”.

En una imagen tomada satelitalmente de Google Earth se observa la estructura: “se ven dos anillos dominados por la vegetación que muestran en un terreno totalmente plano una curvatura concéntrica y casi perfectamente circular”, cuenta el investigador.

Parte de la investigación se enfocó en la geofísica con apoyo de la geología, y así “se logró obtener evidencia de minerales claves en eventos de impactos producidos por altas presiones y temperaturas que ayudan a sumar evidencia de que sí es una estructura de impacto de asteroide”, explica el geólogo.

A partir de ahí se construyó un modelo geofísico que contiene las características geológicas del área, determinadas a partir de propiedades físicas como densidad, magnetismo y resistividad eléctrica de la roca: “integrando todos estos datos, el modelo de subsuelo de la zona de estudio es más realista”, destacó el magíster.

Para su construcción se aplicaron métodos geofísicos como gravimetría, magnetometría y resistividad eléctrica, definidas como la medición del campo magnético, gravimétrico y eléctrico, en un levantamiento geofísico que cubrió la mayor parte del área y su levantamiento geofísico terrestre. Esto apoyado con el reconocimiento y análisis de las formaciones rocosas de la zona en estudio.

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Teniendo un área tan extensa y amplia se necesitaba más tiempo y recursos, por eso, para la adquisición de datos magnéticos se diseñó y se fabricó una plataforma tipo en la cual se ubicaría el sensor magnético para usar en una motocicleta.

“El soporte se hizo en plástico y las partes metálicas en aluminio para no afectar el sensor magnético, que va separado 2 m de la moto, y se puede hacer un recorrido completo sin necesidad de parar constantemente a medir, y se obtiene un registro continuo de buena calidad”, explicó el geólogo.

La gravimetría se hizo en estaciones cada 200 m, realizando medición y calibración en el terreno. Con la resistividad eléctrica se simula una perforación y se obtiene información en profundidad del punto central de medida, buscando conocer el espesor sedimentario; y por medio de la inyección de corriente al terreno se pudo saber la variación de los valores de resistividad y el tipo de roca, teniendo como referencias estudios hechos en otros cráteres del mundo.

Las formaciones rocosas presentaron valores de resistividad eléctrica anómalos en relación con las rocas sedimentarias típicas, ya que tuvieron magnitudes muy superiores a las esperadas; sin embargo, estos valores tan altos son similares a los observados en otras estructuras de impacto ya reconocidas.

“En una cuenca sedimentaria convencional los valores de resistividad eléctrica van de 10 a 600 Ohm.m (ohmio x metro), y para el área del Vichada el valor mínimo que se obtuvo fue de 1.600 y el mayor de 12.000 Ohm.m”, destacó el geólogo.

Con esta evidencia el investigador concluyó que es un cráter de impacto de asteroide: “tenemos la evidencia geológica y geofísica, y actualmente estamos en un proceso de formalización del cráter para que sea reconocido por la Sociedad Planetaria para lo cual se está redactando un artículo con los parámetros que ellos piden para poder verificar”.

Teniendo en cuenta las características que se presentan en el área, y dada la existencia de hidrocarburos en los llanos y zonas mineralizadas, es viable que esta región tenga yacimientos petrolíferos, minerales, explotación de aguas subterráneas o formalice geoparques para fomentar el turismo. 

Willmary Montilla| Prensa UNAL - Colombia.com