Colombia.com Bogotá Lunes, 10 / Sep / 2018

El verdadero peligro de los retos virales y cómo enfrentarlos

Cuando vivimos en un mundo que está sumergido en la tecnología y en el Internet, surgen dudas sobre cómo aumentar la seguridad de nuestra vida en la red y cómo evitar que la tecnología nos perjudique.

El verdadero peligro de los retos virales y cómo enfrentarlos
El Kiki Challenge ha causado accidentes. Foto: Twitter

Un ejemplo claro de esto es la tendencia de los retos virales que cada tanto invaden las redes y llegan a tener un impacto negativo entre niños y adolescentes ávidos de información y atención.

“Los retos virales se camuflan detrás de conceptos como la diversión, la popularidad e incluso la misma competencia”, explica el docente de la Facultad de Psicología de la Fundación Universitaria del Área Andina, Andrés Gamba Peña. “No parecen peligrosos sino que parecen formas de comunicarse que permiten ser parte de otros grupos”.

¿Qué pasa con estos retos? Esencialmente, los niños y adolescentes no alcanzan a dimensionar el poder destructivo que tienen algunos de ello. 

Retos Virales que preocupan en este 2018

El Kiki Challenge

Este reto está causando accidentes en distintas partes del mundo y consiste en poner un auto en marcha, sobre todo en medio de una carretera, bajarse y bailar la canción 'In my feelings' de Drake. Todo comenzó cuando el rapero Shiggy decidió bailar esta canción en medio de una calle transitada por autos.

En adelante, famosos de todo el mundo se unieron al reto que tiene a la policía preocupada porque se han presentado accidentes de tránsito que han dejado heridos e incluso, muertos porque los pasajeros que quedan en el auto no tienen el control del mismo.

De hecho se presentó el despido de un piloto que hizo este reto viral durante un vuelo. Otro caso sonado, que no causó despido, es el de una piloto que hizo este baile en el tren de aterrizaje del avión.

Caso del MoMo

MoMo es un reto aterrador que comenzó como un juego viral en Facebook que con el tiempo migró a WhatsApp, donde encontró mayor público. El MoMo envía mensajes de auxilio y pide a las personas, no solo información personal, sino que empieza a enviar fotografías de una mujer con ojos saltones, piel pálida y una sonrisa siniestra a las 3 a.m.

Si la persona le responde el mensaje, puede recibir imágenes violentas y agresivas e incluso, comienza a pedir datos personales para después extorsionar y con esto, incitar al suicidio.

Debido al alto número de denuncias por este caso, se logró determinar el número desde donde se enviaban los mensajes (+81 3-4510-253) y el lugar (Japón). La recomendación general de la Policía es no agregar este número, revisar muy bien los contactos y llegado el caso, bloquearlo para evitar comunicación. 

Uno de los casos más preocupantes se presentó en Buenos Aires, Argentina, donde una niña de 12 años llamada Selene se quitó la vida tras cumplir con un reto extremo recibido por el juego del MoMO. Allí las alertas hicieron que la línea de emergencia para suicidio tuviera que ser atendida por más personas especializadas.

¿Qué pueden hacer padres y docentes?

La idea es crear espacios de diálogo para que ellos puedan contar con confianza lo que les está pasado y que como padres y docentes, puedan guiar y aconsejar adecuadamente sobre los peligros que se corren al hacer un reto viral.

Adicionalmente, es importante entender que esta nueva generación no se conforma con una prohibición sino que atiende mejor, en la mayoría de los casos, a la argumentación de esa prohibición.

Así, desde los colegios, universidades y casa, el accionar en pro una solución es no dejar que de estos casos hablen solo los medios de comunicación sino “conocer el monstruo”. 

El experto propone las siguientes acciones:

- Entender que cada reto capta personas de redes diferentes, como el Caso de ‘MoMo’ que es por WhatsApp, pide datos personales y abruma son sus fotografías.
- Controlar los tiempos de los niños en internet.
- Estar atento si hay cambios en los adolescentes y si presentan lesiones de un momento a otro, como en el caso de la ‘Ballena Azul’, que causó suicidios en estudiantes.
- Dejar de normalizar estas conductas y abrir el espacio de conversación.
- No se debe señalar, castigar y exponer al escarnio público, que ridiculiza y regaña enfrente de todo el mundo.

Finalmente, poder ser coherentes y explicar que “no todo lo que hacen los famosos debe repetirse, que hay muchos retos que están camuflados en iniciativas falsas como el ‘Ice Bucket Challenge’, que decía que servía para donar agua”, concluye el experto.

Liliana Matos Zaidiza - Colombia.com