Colombia.com Bogotá Jueves, 31 / Ene / 2019

La Guajira: siete razones para conocerla

Hoy te contaremos 7 razones para darte un escape y conocer las maravillas que tiene para mostrarte La Guajira.

La Guajira: siete razones para conocerla
Departamento de la Guajira en Colombia. Foto: Shutterstock.

En Colombia.com queremos mostrarte 7 razones para visitar La Guajira y te des la oportunidad de conocer todas las maravillas que puedes encontrar en este destino turístico, lleno de belleza y cultura por donde lo mires.

¡Ven y acompáñanos, una aventura a la tierra Wayuu te está esperando!

1. Por su ubicación estratégica 

Foto: Shutterstock.

Viajar a este departamento es ir a uno de los puntos más lejanos de este maravilloso país, un lugar lleno de magia y fantasía.

Su paisaje es una mezcla de mar, arena, sal y muchos cactus. Es un largo viaje a través de un océano de arena anaranjada tan surrealista como solo la puedes encontrar en el caribe colombiano.

La Guajira está lejos de todo lo que significa la modernidad del siglo XXI, solo hay una carretera de arena a través del desierto, no hay electricidad y tampoco encontrarás un hotel en kilómetros, pero nada de esto es necesario cuando puedes dormir arrullado por el sonido del mar bajo la luz de las estrellas. 

2. La calidad de su gente

Foto: Redes sociales.

Al llegar a este bello lugar, te encontrarás a otro tipo de costeños, que a pesar de sus diferencias culturales, comparados con los habitantes de Santa Marta, son personas igual de alegres, amables y serviciales, estos son “Los Guajiros”, que en su gran mayoría son descendientes de los 'Wayuu', pueblo indígena como pocos en América, tan bravos y valientes que los españoles nunca pudieron conquistar ni colonizar, por el contrario, con el pasar del tiempo establecieron relaciones comerciales y de intercambio.

Así que si tu intención es ir a un lugar donde puedas convivir más directamente con tribus indígenas tradicionales, este es el plan perfecto para ti, pues casi la totalidad de los tours de la región consisten en convivir con ellos en sus distantes rancherías o más conocidos como sus asentamientos.

3. La exquisitez de su gastronomía

Foto: Shutterstock.

Esta región vive mayormente de la pesca, así que en sus platos siempre encontraras los frutos del mar, como el salpicón de raya y una gran variedad de peces, calamares, pulpos y cangrejos que comúnmente son cocinados tan pronto son capturados.

Otro de los platos más consumidos por los Wayuu y turistas son el chivo o carnero, introducido originalmente por lo españoles en la época de la conquista y que debido a su resistencia puede sobrevivir al igual que el indio Wayuu a las sequías, por lo cual se ha convertido en compañía permanente y en algunos casos moneda de cambio.

De este animal se preparan gran variedad de platos como “el friche”, que es una mezcla freída de viseras, carne y sangre del animal, entre otros platillos, ya que todas sus partes son utilizadas en la elaboración de diferentes platos. El chivo tiene tanta importancia dentro de su cultura que es el protagonista del Festival de la Cultura Wayuu

4. La cultura Wayuu

Foto: Shutterstock.

Los Wayuu constituyen el grupo indígena más grande Colombia y fueron declarados por la UNESCO como patrimonio inmaterial de la humanidad pues es de los pocos pueblos en el planeta que aún mantienen viva su tradición oral, a través de su dialecto wayuunaiki de la familia lingüística Arawak; incluso en sus jóvenes que, aunque hablan el español con fluidez, se comunican entre sí a través de su lengua nativa, además transmiten sus saberes ancestrales de generación en generación.

Es normal ver a los habitantes de las rancherías con sus mantas tradicionales, sobre todo a las mujeres que son las que se encargan principalmente de las labores de la tierra y el hogar.

Uno de los aspectos más destacados de cultura son los tejidos, los Wayuu son expertos no solo tejiendo el techo de sus chozas y enramadas sino en sus coloridas mochilas y hamacas con diseños intrincados hechas en diferentes materiales, las cuales son muy apreciadas no solo en Colombia sino internacionalmente. Visitar este lugar es una gran oportunidad para conocer culturas ancestrales.

5. Disfrutar de las festividades de la Cultura Wayuu

Foto: Redes sociales.

En este departamento se realiza el festival tradicional de la capital indígena de Colombia, la ranchería IChitki ubicada a 92 km de Riohacha, la cual fue re-fundada en 1935 con el nombre de Uribia, en honor a Rafael Uribe Uribe.

Este Festival se creó en 1985 para conmemorar los 50 años del municipio y se celebra en el mes de junio, este evento es tan importante, que hace parte de uno de los Festivales de la Guajira y es Patrimonio Cultural de la Nación, en él convergen todas las muestras culturales y saberes de la comunidad Wayuu, desde las artesanías, juegos tradicionales, muestras gastronómicas, folclóricas y hasta su propio reinado, que más que la belleza de sus mujeres busca resaltar el conocimiento de sus tradiciones y lenguaje a fin de obtener el título de Majayut.

En este festival puedes encontrar a las mujeres tejiendo sus mochilas y hamacas; ofrecen platos típicos como friche, chivo asado y mazamorra de maíz, entre otros; por las noches puedes ver en vivo bailes como la Chichamaya o la Yona donde la mujer se dirige hacia al hombre, quien camina de espalda, a fin de hacerlo caer.

Además se puede apreciar las diversas representaciones de costumbres tradicionales como velorios, matrimonios y el juego de la cabrita conocido como Kaulayawá donde los niños y jóvenes son los protagonistas.

6. No te puedes ir sin visitar el tranquilo Cabo de la Vela

Foto: Shutterstock.

Son apróximadamente 5 horas de camino desde Riohacha. Al llegar, uno se da cuenta que es muy diferente a todos los planes turísticos convencionales, es un sitio de paz donde encontrarás lo básico, pues no necesitarás más que comida y un lugar para dormir; es decir, frutos frescos del mar y un chinchorro, así que olvídate de las distracciones del mundo y disfruta de la belleza de este lugar sagrado que los Wayuu llaman 'Jepira', que según su cosmovisión, por aquí transitan las almas de los difuntos antes de ir a lo profundo del mar.

Aquí descubrirás sitios hermosos para visitar donde el azul del cielo contrasta con la arena anaranjada y el interminable mar que se pierde en el horizonte, los cactus y matorrales que son los compañeros de viaje y podrás conocer el pilón de azúcar que es un cerro que puedes subir en 15 minutos donde tienes una vista 360° del mar; el faro con los más bellos atardeceres; y, Playa Ojo de Agua, una piscina natural.

Para ir a este espectacular sitio, más que un espíritu aventurero se necesita saber encontrar la felicidad en los pequeños detalles y abrir los ojos ante un asombroso paisaje

7. También debes pasar por Punta Gallinas

Foto: Shutterstock.

Pensar en este lugar es imaginar el punto más al norte en el que puedes estar en América del Sur, por mucho el lugar más apartado de la civilización, se adentra tanto en la “nada” que la descripción más sencilla podría ser: Toma un transporte desde el Cabo de la Vela y sigue por el desierto a través de la arena casi roja durante 3 o 4 horas hasta cuando lo único que veas a tu alrededor sea el inmenso mar verde-turquesa.

Ir a este lugar tan atípico como hermoso va más allá de llegar al extremo del país, es ver un paisaje donde la simpleza es la protagonista. Aunque aquí no encontrarás las comodidades habituales de un hostal paradisíaco, la belleza de las dunas, el mar, la brisa salina y las noches calmas y estrelladas te cautivaran por completo, la oportunidad de apreciar como la vida y la naturaleza a su manera se desarrolla es invaluable, la tranquilidad y la paz que hallarás aquí es muy difícil de encontrar en otros lugares de la tierra, no puedes decir que viajaste por Colombia o conociste el caribe si no has estado en Punta Gallinas y la Alta Guajira.

Mary Mora Escamilla - Colombia.com