Actualización: Lun, 09 / May / 2016 2:34 pm
Lunes, 09 / May / 2016

¿Qué hacer cuando nos topamos con una persona tóxica?

Las personas tóxicas están en todos los entornos sociales, en el trabajo, en el amor y hasta en la familia. ¿Cómo son?, ¿qué te hace?, y ¿cómo evitarlas?.

¿Qué hacer cuando nos topamos con una persona tóxica?

¿Cómo son las personas tóxicas?

las personas tóxicas “tienen una alta adaptación a diferentes situaciones y se caracterizan por no sentir remordimientos al infligir crueldad”. Son perfeccionista, conflictiva, agresiva, inhibida, inteligente, extremista, egoísta, infantil y excesivamente competitiva… ¿Conoces alguien así? Vivir con neurosis significa vivir con constante insatisfacción. No dejes que te contagie.

Son personas endiosadas, vanidosas, engreídas y narcisistas, sienten que todo lo que hacen es perfecto. El orgullo en su justa medida no es malo; el problema viene cuando es desmesurado, ya que genera conflicto con el entorno.

Se quejan constantemente buscando generar dependencia, frustración y pérdida de tiempo a lo demás.

¿Qué nos hace una persona tóxica?

Su mayor fortaleza es la de hacer sentir culpabilidad. Para manipular y controlar a una persona lo mejor es hacerle sentir culpable. Pero recuerda solo somos responsables de nuestra vida, de cómo manejarla y responder ante los conflictos. Si otra persona te responsabiliza de toda su desgracia, es por su inmadurez e incapacidad de realizar una apropiada introspección.

Te atacan verbalmente, pero la mayoría de las veces lo disfrazan de elocuente ironía o sarcasmo. Por eso no te atreves a contestar ya que te haría parecer una persona “quisquillosa o insegura”. Sin embargo, tenlo muy claro: te descalifican para bajarte la autoestima y lograr un mayor poder sobre ti.

¿Cómo evitar las personas tóxicas?

En primer lugar y si está en tu mano, ¡huye! Tómate un tiempo contigo misma, comprueba todo lo que hasta hoy has aceptado como cierto y replantéatelo.

A veces nos creemos mensajes que son fruto de la frustración del otro y nos genera un agujero en nuestra autoestima. Procura no seguir el juego a los “golpes bajos” que puedas recibir.

Recuerda el dicho “no hay más desprecio que no hacer aprecio”, el no apreciar a esta persona luego de que en cierta forma humillarnos le satisface nos protege de daño emocional.

Evita el conflicto y el enfrentamiento con estas personas son bastante pelioneros y frecuentemente te verás sumergido en una discusión pantanosa donde no hay lugar aparente a la solución. 

Si tu sientes que mereces una mejor compañía o alguien no recuerde todos tus defectos constantemente, mejor vete y busca una persona que te llene de fortaleza, aprendizaje y en especial de mucho amor.