Actualización: Lun, 18 / Jul / 2011 12:32 pm
Lunes, 18 / Jul / 2011

Vientre plano en 4 sencillos pasos

La barriguita es algo que afecta a muchas mujeres. Un vientre abultado nos limita a la hora de vestirnos y también, a la hora de desvestirnos.

Vientre plano en 4 sencillos pasos
A continuación te entregamos 4 sencillos trucos para que comiences a presumir de un vientre plano. Toma nota.

Ya sea por efecto de las vacaciones, un fin de semana largo o una salidita temporal de la dieta, nuestro abdomen puede abultarse, haciéndonos ganar kilos y lucir más redonditas.

Después de eliminar la celulitis, lucir un vientre plano es lo que más añoran las mujeres. No te pierdas estos consejos que Pretenciosas te trae y empieza a disfrutar de un abdomen de película.

Productos reafirmantes


Mucho de lo que provoca que el vientre se abulte es el exceso de piel flácida. Una buena forma de combatirla es utilizando diariamente, después de la ducha y antes de acostarte, una crema reafirmante en la zona del abdomen. Aplícala con movimientos circulares y penetrantes, siempre en dirección ascendente.

Elimina el exceso de líquidos

La retención de líquido genera hinchazón y sensación de pesadez en el abdomen. Para eliminar el exceso de líquidos, esmérate en comer entre 2 a 3 piezas de fruta al día, mejor si son a base de agua, como la pera, la sandía, el pepino, etc. Además, no olvides las verduras, que también depuran el organismo y por ende eliminan líquido acumulado.

Ejercicio

Como siempre, un cuerpo en forma no se logra sin una cuota de ejercicio. En este caso, debes concentrarte en los abdominales. Puedes hacerlos en tu propia casa, sin necesidad de matricularte en un gimnasio. Practica ejercicios abdominales tres veces por semana durante 20 minutos, con eso es suficiente para lograr paulatinamente un vientre plano.

Mucha agua

El agua ayuda a limpiar el organismo y por ende a eliminar todo aquello que pueda estar abultando tu abdomen. Bebe entre 1,5 y 2 litros de agua pura al día. Además, el agua te ayudará a mantenerte satisfecha, por lo que finalmente comerás menos.