Actualización: Mar, 19 / Jul / 2011 12:27 pm
Martes, 19 / Jul / 2011

¿Cómo se forman los cálculos biliares?

¿Cómo se forman los cálculos biliares? La vesícula biliar es una "bolsa" pequeña justo debajo del hígado. Ésta almacena jugos digestivos que produce dicho órgano.

¿Cómo se forman los cálculos biliares?
• Algunas veces estos jugos se solidifican y forman "piedras" llamadas cálculos biliares. La mayoría se forman con cristales de colesterol cuando la bilis se sobresatura de dicho componente, entonces se precipita y se forma un núcleo a partir del cual se van depositando por aposición los cristales de colesterol. Cómo se forman los cálculos biliares

• Otras veces son formados por sales biliares, es decir, sustancias digestivas producidas por el hígado y almacenadas en la vesícula, y es posible que se formen por algún desequilibrio de las sustancias que componen la bilis o por exceso de colesterol en los jugos biliares.

• Aunque la mayoría de los cálculos son producto del colesterol, también se corre riesgo de que se formen si se consume calcio en exceso, pues el organismo no puede absorber ni eliminar en su totalidad este mineral, lo que provoca que se solidifique en la vesícula. Dichas cristalizaciones pueden ser diminutas como un grano de arena o tan grandes como una pelota de golf.

Si un cálculo biliar bloquea uno de los conductos que transportan la bilis de la vesícula al intestino, puede producirse un ataque de cólico biliar, provocando dolores abdominales intensos, náuseas, vómito, inflamación, eructos, sudoración e ictericia.


¿Cómo saber si tengo cálculos biliares?

• Regularmente este padecimiento no produce síntomas, por ello, es muy importante considerar los factores de riesgo (edad avanzada, obesidad, dieta alta en grasas y herencia), así como acudir periódicamente al médico especialista en enfermedades del hígado (hepatólogo) para que realice una evaluación física.

• No obstante, hay casos en que los cálculos biliares manifiestan su presencia mediante repentino dolor en boca del estómago o por debajo de la última costilla derecha, el cual puede ser leve o intenso, con la posibilidad de que se extienda a la espalda y se acompañe de náuseas y vómito.