Actualización: Jue, 17 / Oct / 2013 2:09 pm
Jueves, 17 / Oct / 2013

No hay derecho a sufrir dolor, en el Día Mundial del Dolor

Los cuidados paliativos y el manejo del dolor son un desafío que cobra interés a propósito de la conmemoración del  Día Mundial del Dolor - 17 de octubre.

No hay derecho a sufrir dolor, en el Día Mundial del Dolor

Según la OMS, los cuidados paliativos deberían  tener un estatus prioritario dentro de la agenda de salud pública. El manejo del dolor fue clasificado como derecho fundamental en la Declaración de Montreal desde el 2010.

El tratamiento contra el dolor no debe ser un privilegio de algunos pocos, es un derecho fundamental de todos los seres humanos. “El Plan Obligatorio de Salud y los seguros médicos ofrecen alternativas para pacientes con dolor crónico, este manejo puede ofrecerse en instituciones de cuidado intermedio pero además allí, el equipo multidisciplinario, le brinda apoyo y entrenamiento al grupo familiar para que aprenda a entender y manejar el dolor”, asegura Luz Mariela Restrepo, Enfermera Jefe y Gerente Asistencial de la IPS Armonía Cuidados Especiales.

La ciencia ha logrado obtener el conocimiento necesario para aliviar el dolor físico y psicológico, que es el sufrimiento tal vez más grande del ser humano. Por tal motivo, el tema del dolor y su tratamiento ha ganado interés internacional no solo en el campo de la medicina, sino también para la investigación científica y filosófica, que tiene cabida en el marco de los Derechos Humanos.

De acuerdo con la organización Human Rights Watch, el dolor tiene un profundo impacto en la calidad de vida, pues se ha demostrado que influye de manera negativa a nivel físico, psicológico y social. Puede causar movilidad reducida, comprometer el sistema inmunológico y afectar la capacidad de una persona para alimentarse, concentrarse, dormir o interactuar con otros.

De acuerdo con  la Organización Mundial de la Salud, OMS, las personas que viven con dolor crónico tienen cuatro veces más posibilidades de sufrir depresión o ansiedad. El efecto psicológico del dolor crónico y la tensión que genera pueden incluso incidir en el curso de la enfermedad. Por este motivo es de suma importancia que las personas tengan acceso a tratamientos que alivien el dolor, el cual puede convertirse en el centro de la vida de un ser humano.

Muchas de las personas que padecen dolor, tienen enfermedades crónicas o terminales que suelen generar estrés no solo para ellas, sino también para sus familiares. Sin embargo, existen múltiples tratamientos para manejar el dolor y estos deben ser garantizados por el Estado.

Según el Doctor Diego González, Geriatra Paliativista, “se puede tratar el dolor  con medicamentos que actúan como analgésicos o con fármacos inyectados directa o indirectamente en la zona del dolor. No obstante, no se debe olvidar que la intervención multidisciplinaria que incluya profesionales en Psiquiatría, Fisiatría, Psicología, Terapias y en algunas ocasiones medicina alternativa, son fundamentales para el  manejo integral del dolor”.

La gran mayoría de los medicamentos están incluidos dentro del Plan Obligatorio de Salud, POS, con contadas excepciones. Por lo tanto se puede brindar al paciente una amplia gama de analgésicos de acuerdo al tipo de dolor. El Estado, al tener el control de estos fármacos, debe garantizar su fabricación y distribución tanto en el sector público como en el privado.

Además, el Gobierno tiene el deber de adoptar e implementar una estrategia para extender el tratamiento del dolor y los servicios de cuidado paliativo. Según la OMS, los cuidados paliativos deben tener un estatus prioritario dentro de la salud pública, pues de lo contrario se violaría el derecho a la salud.

La palabra Paliativo proviene del latín Palium que significa manto o cubierta. De acuerdo con el Dr. González “Los cuidados paliativos son las intervenciones farmacológicas o no farmacológicas, terapéuticas, sociales, psicológicas y espirituales  que se realizan en pacientes ya sea con enfermedad oncológica en tratamiento o en fase terminal, o también en enfermedades neurológicas,  pulmonares o cardiacas con mal pronóstico a corto plazo,  con el objetivo de lograr un adecuado control de los síntomas y así mejorar la calidad de vida del paciente y de la familia, quienes también se convierten es objetivo de intervención para realizar un manejo integral”.

Para González, “Las intervenciones  integrales que hagamos a tiempo en cuidado paliativo con el paciente y la familia para un adecuado control del dolor y los síntomas, serán la gran diferencia entre tener una calidad de vida adecuada o generar un sufrimiento innecesario que hubiera podido ser controlado a tiempo”. 

Cómo se mide el dolor El dolor se puede medir mediante un instrumento muy utilizado, es una escala llamada la Escala Visual Análoga, la cual, está validada y comprobada,  puede ser numérica o con símbolos de “caras“ según los cambios faciales dados por la  intensidad de dolor,  y consiste en preguntarle al paciente o mostrarle sobre una gráfica numérica de 1 a 10, que califique su dolor, siendo 1 “nada de dolor” y 10 como “el peor dolor que ha tenido en la vida”. Esta calificación nos mostrara la intensidad del dolor que tiene el paciente en ese momento,  realizando varios registros con el máximo y menor dolor que ha presentado en el tiempo, podemos realizar la intervención necesaria ya sea farmacológica o no para que el paciente tenga su máximo control de dolor.

Consejos para el manejo del dolor en casa

1.       Se deben seguir las recomendaciones del médico y del equipo interdisciplinario.

2.       No suspender la medicación ni las terapias indicadas por los especialistas

3.       Consultar en caso de no lograr un buen control del dolor

4.       Proveer al paciente un ambiente tranquilo y apacible, hacerlo sentir que es importante y que su familia quiere ayudarlo al control del dolor.

5.       No permitir que el paciente crea que no le creen que le está doliendo.

6.       El acompañamiento constante, la alimentación adecuada y el cariño de la familia son fundamentales para ayudar al control del dolor