Actualización: Lun, 28 / Oct / 2013 12:14 pm
Lunes, 28 / Oct / 2013

Atención para un diagnóstico oportuno a pacientes de Acromegalia

El crecimiento exagerado de manos, pies, mandíbula y nariz, es una señal de alerta para acromegalia, enfermedad que tarda hasta 10 años en ser diagnosticada.

Atención para un diagnóstico oportuno a pacientes de Acromegalia
Acromegalia.

Una verificación de esta patología permite mejorar la calidad de vida de los pacientes y evitar deformaciones y complicaciones cardiovasculares.

¿Qué es la Acromegalia?

La acromegalia es una enfermedad rara. Se estima que existen entre 40 y 70 casos por millón de habitantes. Se genera principalmente en adultos de edad media por la presencia excesiva de hormona del crecimiento GH en la sangre, que produce un agrandamiento exagerado de los huesos de la cara, mandíbula, manos, pies, cráneo, y de tejidos blandos como las vísceras, la tiroides, el hígado, el riñón y el corazón.

Cuando la hipersecreción de esta hormona ocurre en adolescentes o en niños, se produce el gigantismo acromegálico, que se manifiesta en un crecimiento exagerado.

De no ser tratada adecuadamente, la acromegalia puede reducir la expectativa de vida en 10 años.

Detección temprana

El problema más grave de la acromegalia es su diagnóstico tardío, pues usualmente pasan entre seis y diez años entre la aparición de los primeros síntomas y la detección. Esto se debe al curso lento y progresivo de la enfermedad, en el que las primeras manifestaciones pasan inadvertidas para el paciente, su familia o el médico.

Generalmente, cuando un paciente es diagnosticado con acromegalia se debe a que ya presenta complicaciones como deformaciones físicas,  insuficiencia cardíaca, hipertensión e infarto. Está demostrado que es casi imposible detectar la patología en sus primeras fases, a menos que se busque de manera específica. Por esta razón, la edad promedio en el diagnóstico es de 40 años.

Es muy importante generar conciencia de esta enfermedad que de ser tratada a tiempo puede salvar vidas e incrementar la efectividad de los tratamientos. La cardióloga Cecilia Perel y la endocrinóloga Mónica Echin sostienen que si el diagnóstico es temprano se pueden recuperar la estructura y la funcionalidad del corazón.

La endocrinóloga Ariana Sierra, quien participa de este encuentro convocado por la ACPAG, asegura que un diagnóstico de la enfermedad en sus comienzos permite evitar complicaciones cardiovasculares, así como la diabetes, el cáncer (especialmente de colon) y los cambios faciales y corporales, los cuales son irreversibles.

SEÑALES DE ALERTA

De acuerdo con la endocrinóloga Ariana Sierra, las señales de alerta para identificar la acromegalia son:

Aumento en el tamaño de las manos y de los pies.
Cambios en las facciones como agrandamiento de nariz y labios.
Separación de los dientes.
Prominencia del maxilar y de los surcos faciales.
Sudoración excesiva.
Dolores en las articulaciones.
Síndrome del túnel carpiano.
Problemas cardiovasculares.
Pérdida de campos visuales.
Irregularidades menstruales.
Disfunción sexual.