Actualización: Lun, 24 / Oct / 2016 11:01 am
Lunes, 24 / Oct / 2016

Los colombianos sí tienen para comprar en el Sex Shop

¿A los colombianos sí les alcanza para comprar algo que los divierta en un sex shop?

Los colombianos sí tienen para comprar en el Sex Shop

La sexualidad es una parte importante en el ser humano, la cual nunca es contemplada en los ingresos de un asalariado. Quizás esta sea la razón por la cual hoy en día son más los divorciados que los felizmente juntos, y no precisamente por la falta de plata, porque esta industria billete es lo que se mueve.

Independientemente del pensamiento conservador de nuestra cultura, un sex shop jamás se le ve concurrido, son lugares que guardan cierto misticismo o  sigue siendo tabú para la sociedad. Pero en mis pesquisas pude evidenciar que las cifras de las ventas muestran todo lo contrario y al parecer estos negocios son todo un imperio que mueve millones de dólares en el mercado electrónico.

Las cifras muestran lo contrario

Con el mercado electrónico son muchos los colombianos que se han dado la oportunidad de adquirir un producto que satisfaga la sexualidad.

Según el portal finanzaspersonales.com se estima que el incremento del número de personas que han adquirido productos eróticos a través de los distintos portales por internet así como también de ofertas, ya ha llegado al 10% del total de registros de estos sitios en días normales y al 35% en jornadas especiales.

Existen lugares de sex shop en Bogotá que registran ventas de 20 millones de pesos al mes y cerca de 240 millones de pesos al año, un negocio que maneja un bajo perfil pero que en realidad es muy rentable.

La curiosidad por el tema se despertó una tarde cuando fui a una agencia de buses para salir de Bogotá y observé en el segundo piso un Sex Shop y me pregunté ¿Quién entra allá, si no está a la vista de los transeúntes y no es nada concurrido?

La sorpresa me la llevé al hablar con el vendedor que me dijo existen productos desde 50 a 80 mil pesos, como también otros de 300 mil pesos, nada imposibles de adquirir. Pero aclaró que su trabajo se enfatiza en estar pendiente de las compras empacar y enviarles a los compradores.

El vendedor confesó, un hombre muy difícilmente vendrá al local a comprar un gel retardarte o un juguete, entonces muchos de ellos prefieren bajo la privacidad de su computador hacer las compras.

Hace cerca de 13 años los Sex Shop iniciaron en unos pequeños locales en el centro de la ciudad, pero ahora son una fuerza dormida que mueve millones de ventas en internet.

Algunos en su tarea de ser emprendedores piensan en locales de comida y ropa, pero el negocio está en el mercado del erotismo y la pasión, el cual le hace la competencia a la minería y a la industria del petróleo.

Y no nos digamos mentiras, por más impuestos y precios altos, los colombianos nunca se van a cohibir de una cerveza y de comprar en el Sex Shop.

Karen Hernández / Colombia.com