Actualización: Mar, 29 / Mar / 2011 1:12 pm
Martes, 29 / Mar / 2011

Lo último: ¡sexo ecológico!

Se puede ser un buen amante y cuidar el medio ambiente. El sexo es bueno, bonito y barato, pero es mejor si se practica tomando en cuenta el cuidado del planeta.

Lo último: ¡sexo ecológico!
No, el sexo más ecológico no es hacerlo con un viejo verde.  Por lo menos, no es a lo que se refiere la periodista y escritora española Begoña García, quien ha escrito un libro que une los mundos del sexo y la ecología: “Ecosex, o cómo disfrutar el sexo ecológicamente” (Editorial Océano)”.

“El sexo es una de las actividades más ecológicas que realiza todo ser humano”, asegura la  escritora, que agrega que las relaciones sexuales son algo bueno, bonito y barato, que no daña el medioambiente.

Por eso, ha presentado su libro como “el primer manual del sexo verde” y, en sus primeras páginas, explica: “(Queremos) ajustar nuestras vidas a un modelo sostenible con el crecimiento y la evolución del planeta y llevar a cabo buenas prácticas ecológicas (...) (Pero) ¿practicamos sexo de una manera sostenible?”.

Pero, además, la autora da algunos tips para que nuestros encuentros eróticos se den en armonía con el planeta. Por ejemplo, recomienda que la cama en la que se practicarán diversas posturas e intensidades,  no solo esté bien diseñada, sino que  tenga materiales ecológicos.

“Si soñamos con atar a nuestr@ ecoamante, las de barrotes de hierro o aluminio, metales abundantes en la naturaleza, suelen ser duraderas y 100% reciclables”, asegura, descartando las camas de materiales plásticos.

En cuanto al colchón, pide averiguar si están hechos con espuma de poliuretano, látex sintético u otros materiales tóxicos que contaminan. En cambio, recomienda adquirir aquellos hechos con elementos orgánicos: látex natural, lana o algodón.

Cuando se trata de preámbulos y juegos sexuales, hay también toda una ética ecosexual. Por ejemplo, Sánchez descarta  los videos eróticos porque “a  menudo, las imágenes dejan de interesar y no hacen más que distraer la relación, malgastando
energía”. Es por eso que aconseja un striptease en reemplazo de un video, además de apagar televisores o computadoras.

¿Ducha juntos? Mejor un pequeño remojón. Si bien una ducha con la pareja podría ayudar a reducir el consumo de agua, tener sexo puede llevar a descuidos, como dejar corriendo el agua mientras, algo nadita ecológico. Además, a veces es incómodo, sobre todo si se toma en cuenta que la vagina se reseca en remojo.

La autora propone dejar muy poca agua en la tina, mientras se dan masajes y se enjabona. “Un fino hilo de agua recorriendo nuestro cuerpo mientras las manos liberan la piel de espumas puede ser mucho más excitante que un chorro intenso y potente de agua a presión”, describe.  

En suma, el ecosexo trata de ahorrar energías y recursos, salvo, claro, las que se usen en el retozo mismo del acto sexual.

Las ecorreglas del amor

Greenpeace México publicó las 10 reglas para tener un sexo sustentable y amigo de la Tierra.

1. Apaga las luces.

2. Come frutas de la pasión (frambuesas, cerezas, moras, fresas) libres de transgénicos y pesticidas.

3. Afrodisíacos, sí, pero... en vez de fomentar la sobrepesca de mariscos afrodisíacos, apoya los proyectos sustentables de las comunidades que ofrezcan productos que sirvan para aumentar la libido.

4. Amor reciclado: Decora de manera linda envases de productos empaquetados, para guardar ahí condones, lubricantes, juguetes, etc.

5. Ecolubricantes: “Nunca hechos a base de petróleo, sino de agua.

6. Esclavo de la pasión, no del petróleo: Mucha de la ropa y accesorios para los juegos sexuales están hechos de PVC o vinil, que pueden generar químicos muy tóxicos. Opta por accesorios de sustancias naturales como el caucho, látex o piel.

7. Ahorra agua en pareja: Comparte la ducha.

8. Cama sustentable: Asegúrate que tu cama de madera esté hecha con material sustentable certificado por organismos como el Forest Stewardship Council.

9.   Sexo verde: Utiliza ropa orgánica y opta siempre por lo natural.

10.  Lo más importante: Haz el amor, no la guerra.