Actualización: Mar, 08 / Feb / 2011 1:40 pm
Martes, 08 / Feb / 2011

Los arrepentimientos por el botox

En EE.UU., el 20% de las pacientes tiene menos de 34. Algunas famosas reniegan de sus caras “planchadas”.

Los arrepentimientos por el botox
Actriz Nicole Kidman
El momento exacto en el que el mundo tomó conciencia por primera vez del rostro sin edad fue durante la Semana de la Moda de París 2009. En la pasarela de Ungaro se mostraban sacos tipo bolero instantes antes de la presentación de la “asesora artística” de la marca, Lindsay Lohan. En la primera fila se escucharon exclamaciones combinadas con un aplauso sordo.

No era sólo por la ropa. Era la cara de Lohan.

Su frente se veía tan tirante y brillosa que parecía un iPhone 4. Sus labios estaban inflados y sus mejillas daban la impresión de estar trepando por su mandíbula. Cada modificación en su rostro de 23 años buscaba ser un guiño a la juventud, pero Lohan en realidad había trascendido la edad: parecía una jovencita vestida de vieja.

Si bien tradicionalmente la cirugía estética ha sido usada para hacer parecer más jóvenes a los pacientes, los médicos notan una tendencia entre las mujeres, que es que desean tener el aspecto “de estar hechas”.

En lugar de perseguir la juventud con un escalpelo, algunas parecen querer que sus rostros parezcan de determinada edad (la dermatóloga de los famosos Gervaise Gerstner dice que muchas quieren parecer de 36) y mantienen ese look con rellenos que se inyectan.

Los cirujanos son francos. “Existe esta nueva tendencia de que si uno no se ve un poco ‘tocado’, entonces el cirujano no hizo su trabajo”, dice el cirujano plástico Douglas Steinbrech.

No hay nada nuevo en el hecho de que los famosos se sometan a cirugías estéticas, pero la edad a la que comienzan baja cada vez más.

El año pasado, la actriz Charice Pempengco (18) se colocó botox para tener un aspecto “fresco” para su papel en Glee y la estrella de realities estadounidense Heidi Montag (24) se sometió a 10 procedimientos en 10 horas. Más tarde admitió que la cirugía le dificultaba el abrazo.

En Estados Unidos, los pacientes de menos de 34 años representan al 20% de los procedimientos de botox y peelings químicos. La tendencia para tener un aspecto sin edad, en lugar de más joven, es reciente.

Sin embargo, algunas mujeres están descubriendo que cuanto más se hagan más viejas parecerán.
Y de hecho ya están empezando a aparecer “arrepentidas” del botox. El caso más notorio es el de Nicole Kidman, que en diciembre, en la presentación de su última película, admitió que había utilizado botox, pero que no le había gustado el resultado. “Ya no lo uso y ahora puedo mover otra vez la frente”, reveló.

Además de Kidman y Montag, Sharon Osbourne, la esposa de Ozzy Osbourne, renegó de las intervenciones: “Abusé de mi cuerpo. Tengo miedo de acabar como esa gente que parece con la cara planchada y congelada”.

El cirujano Norman Waterhouse cree que este rostro “edad cero”, como se lo denomina, es el efecto de un abuso. “El uso de sustancias de relleno expande la piel. Si uno las usa demasiado, a medida que desaparecen necesita más de ellas para llenar espacios y así es como uno queda atrapado en el ciclo botox”.

Aquellas que logran equilibrar todo bien, dicen los especialistas, logran el aspecto de esa edad dorada, sin años: los 36.

Gerstner recomienda un programa caro de botox, sustancias para rellenar los labios, tratamientos con laser para la piel y peelings glicólicos para mantenerse. Si todo eso es bien administrado, promete mantener como de 30 y pico, con un rostro de 0 años, a la mujer de 23 con la cara más tirante.


Clarin.com