Oración a San Cipriano para alejar energías negativas y pedir protección espiritual

Creyentes recurren a San Cipriano para pedir resguardo frente a malas energías y fortalecer la fe en momentos difíciles.

Por: Alexandra Méndez • Colombia.com
Oración a San Cipriano contra energías negativas. Foto: Shutterstock
Oración a San Cipriano contra energías negativas. Foto: Shutterstock

Creyentes recurren a San Cipriano para pedir resguardo frente a malas energías y fortalecer la fe en momentos difíciles.

San Cipriano, cuyo nombre original era Tascio Cecilio Cipriano, fue un sacerdote teólogo y mártir africano que nació en una familia pagana adinerada y decidió dedicar su vida a la religión a la edad de 35 años tras sentir el llamado de Dios. 

A lo largo de su vida religiosa, se distinguió por su liderazgo pastoral, su defensa de la doctrina cristiana, y su rigor moral en tiempos de crisis. Enfrentó múltiples persecuciones que, contrario a alejarlo de sus creencias, reforzaron su fe en Dios. 

Fue arrestado el 13 de septiembre del año 258 y llevado ante una persona poderosa, quien le ordenó sacrificar a los dioses paganos. San Cipriano rechazó el designio y fue decapitado al día siguiente, por ello se le considera mártir de la iglesia.

La iglesia católica celebra a este santo cada año el 16 de septiembre, día en que muchos fieles y creyentes acuden a él en busca de milagros, principalmente de protección contra envidias y brujerías, ya que se cree que tiene el poder de repeler el mal. A continuación te compartimos una poderosa oración de la web Oraciones a los Santos que puedes rezar cuando te sientas atrapado por energías negativas.

Oración a San Cipriano para pedir protección 

¡Oh, glorioso san Cipriano!, conocido por tu poder y bien hacer, 
ven a mí y fortaléceme en estos difíciles momentos, 
tú que fuiste defensor contra todo maleficio
tanto de hombres como de espíritus diabólicos, 
aleja de mi persona y hogar lo que no es bueno, 
tu que fuiste vencedor de serpientes y animales venenosos
y supiste deshacer cualquier hechizo y hechicería,
dame refugio y defiéndeme, líbrame, protégeme
de todo mal, magia, maldad y enemigo. 

Oh, bendito san Cipriano, por tu poderío en tierra y Cielos, 
yo....... a ti acudo con confianza, a ti clamo y suplico
que me libres de todos los daños, conocidos y por conocer. 

Te pido que me preserves de todo peligro
ya sea próximo o lejano, 
líbrame de encantamientos, de magos y brujos, 
líbrame de toda maldición, conjuro o hechicería, 
que ni envidias ni malos ojos, ni traiciones ni magia negra
perjudiquen mi vida ni me lastimen. 

Te ruego me des tu amparo y protección 
y que desarmes a todos mis enemigos, carnales y descarnados,
que me salves cuando sea perseguido o atacado
que interpongas para con Dios tu influencia y santidad
para que ningún maleficio o influjo me pueda dañar y afectar. 

Te llamo con gran esperanza e imploro con todo mi ser 
hagas posible que pueda obtener victoria duradera
en las duras batallas por las que día a día paso, 
que hoy y siempre me vea libre de aquello que me perturba, 
de malas gentes, de malos deseos, de las malas acciones,
de odios, celos, abusos, malicias y rencores, 
que tu santa protección me acompañe y tu poder me defienda, 
que tu patrocinio me resguarde en todo mal momento y situación. 

San Cipriano, dame tu consuelo y bendición, 
tiende tus manos hacia mí y concédeme tus favores, 
haz que consiga remedio en esto que me atormenta y lastima, 
en esto que es causa de mi amargura y no me deja dormir: 

(decir el problema y lo que se desea conseguir). 

Concédeme poderoso san Cipriano los beneficios de tu mediación 
y corta y elimina el mal, las penas y agobios a mi alrededor, 
que me vea libre y alejado de todo lo que me impide avanzar 
y llegue a mi y a mi hogar paz y tranquilidad, 
que llegue todo lo mejor, lo más gratificante y provechoso 
para que así pueda seguir alabando por siempre al Altísimo.

Que El me llene de paz, de justicia y de amor,
que sea mi socorro en medio de mis tribulaciones
y que un día nos encontremos todos en el Reino de los Cielos. 

Con fe te he acudido a ti, venerado san Cipriano, 
tengo seguridad que me has escuchado, 
yo ....... con esperanza he solicitado tu ayuda, 
y confío en recibirla en breve por tu intercesión, 
de todo corazón gracias te doy por ello. 

Por Jesucristo nuestro Maestro, 
nuestro hermano, amigo y buen Señor. 

Amén.