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ANDRES CABAS (Cantante)
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Colombia.com Se siente tan responsable de lo que hace que no interpretaría ritmos diferentes a los que lleva en su sangre, y aunque es un estudioso de la música, en especial de los ritmos tradicionales colombianos, asegura que para componer y trabajar en ello hay que sentirlo y vivirlo. Su labor en el mundo musical ha aportado para que en el país y fuera de él, se deje de lado la vergüenza y por el contrario, se sienta orgullo por las raíces musicales de Colombia, especialmente en los jóvenes, que así como él, también se dejan llevar por los sonidos contemporáneos.

A sus 25 años de edad, Andrés Cabas logró con la primera producción musical, que lleva su mismo nombre, una nominación en la entrega de los Premios Grammy Latino de 2002, importante logro en su carrera de más diez años de jazz, música clásica, puya, bullerengue, porro, cumbia magaleña, piano y su mayor seducción: el tambor.

Este barranquillero de apellido samario ha estado toda su vida inmerso en el mundo de la música y la composición de la Costa Atlántica colombiana, gracias a la herencia musical de su padre, Eduardo Cabas, (arquitecto, músico y compositor barranquillero por herencia de su padre tiplista y su mamá pianista). Cabas desde su niñez, despertó curiosidad por los ritmos tradicionales del Pacífico y su gusto por la música contemporánea que le ha ayudado a darle vida a un estilo artístico propio que aún esta en formación.

Su época de colegio la alternó con clases de teoría musical, solfeo, jazz, música clásica y piano. Ya en su adolescencia, en compañía de algunos amigos, Cabas hizo parte de su primera agrupación a la que llamaron “María Sabina”, nombre inspirado en una sacerdotisa de los hombres mexicanos.

“El grupo lo que hacía era jazz con música folclórica y los textos eran de Raúl Gómez Hattin. Ahí yo tocaba jazz y empecé a ‘pillarme’ a los percursionistas del folclor, entonces comencé a investigar y a hacérmelos amigos”, narró el cantautor.

Es en ese momento cuando Andrés Cabas comienza a descubrir el sonido y el “misterio” que encierra el tambor... “para definir lo que el tambor es para mí, tengo una frase: hazte a tu tierra, cuéntale tu dolor, sé parte del mundo, conoce tu folclor, comunícate con el universo por medio del tambor... es muy raro de definir, son instrumentos que fueron hechos para tener contacto con la naturaleza, que tienen un propósito dentro de la música, casi son un personaje dentro de un cuento o de una gran historia como es la de Colombia”, agregó Cabas.

En busca de la pureza rítmica

Los maestros Lucho Bermúdez, José Barros y Pacho Galán son algunos de los más importantes artistas nacionales que admira este barranquillero, aún así sus preferencias se encuentran en lo más puro de los sonidos, incluso, de aquellos que aún no son conocidos y mantienen su simplicidad.

“Soy fanático de buscar lo que está allá metido y todavía puro, porque hay ritmos que todavía no se conocen. Me interesa más ese mundo del pueblo de Colombia, donde están los mitos, el rezo de tambores... toda esa magia alrededor de la fiesta y la danza”.

Y aunque en ocasiones dice sentirse mal por no estudiar como quisiera, lo cierto es que a su edad, son bastantes los conocimientos que tiene acerca de los ritmos tradicionales del Pacífico. Tan así, que cuando tenía 22 años, fue elegido como jurado del Festival de Música de San Pelayo en el departamento de Córdoba, uno de los eventos folclóricos tradicionales más importantes de Colombia.

“Estuve de jurado en el año 2000 viendo toda esa semana puro porro y cosas tan lindas como la alborada... el momento cuando sale el sol. También
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Foto: Jorge Ospina. Cortesía EMI Music.
he estado en los festivales de gaitas en Ovejas (Sucre) y en el Carnaval de Barranquilla”.

”Me siento más rockero que folclórico”

A pesar de escudriñar en lo que él califica como lo más “crudo de los ritmos”, dice sentirse más un artista rockero que folclórico, pues como cualquier joven, es seguidor de grupos y artistas con un sonido más contemporáneo como U2, John Lennon, Bob Marly y la mayoría de los grandes exponentes del rock argentino.

“Creo que hay muchas canciones mías como ‘Jincho’ y ‘Tu Boca’ que son parte de una historia de rock en español. Yo voy al folclor y saco las bases, la esencia, pero todo lo que proyecto después de tener la puya y la cumbia... es rock”.

Esta dualidad musical que le ha servido para darle identidad a su estilo, ha sido para Cabas una suerte y al mismo tiempo, “de difícil” encontrar a alguien que haya vivido esas dos realidades: “de vivir el folclor como yo lo viví por ser hijo de un artista. Yo tengo un mestizaje que agradezco por la forma como me crié, por la sangre que llevo por dentro”.

Su originalidad musical, lograda específicamente gracias a los ritmos del Pacífico colombiano, lo han hecho parte de la lista de los artistas nacionales que han logrado internacionalizarse con la particularidad de utilizar ritmos propios del país.

Aún así asegura que no hay que encasillar la música nacional. “Hay tipificación de la música colombiana: se habla de Shakira, Carlos Vives, Juanes, Aterciopelados y Cabas, lo cual me parece peligroso, porque hay muchas bandas ahí haciendo cosas interesantes. La búsqueda cada vez se amplia”.

Para Cabas, la música colombiana no es y no puede ser una moda, pues sería peligroso que cualquiera se atreviera a hacerla sin estudiarla, sentirla y sin vivir en medio de los ritmos tradicionales del país.

Y es que identificar este fenómeno sólo como “música colombiana” para el cantautor es secundario, pues es más importante que el artista aporte algo musicalmente. Piensa que en Colombia se hace buen pop y rock. “Lo importante es que el artista aporte algo musicalmente, así haga punk. No tenemos que hacer música colombiana por ser colombianos, eso está ahí. Si sale nuestro sonido, bien, pero también somos seres del mundo, de gente que le nace hacer cosas diferentes... Creo que el sonido colombiano sale por ser colombiano, pero no porque se esfuerce”.

No quería que su música fuera encasillada dentro del formato del simple pop, dice que es un término “tan plástico” que no quería hacer parte de eso; por ello no le molesta cuando definen su estilo como porno-pop. “La gente busca modas, no me puedo molestar porque así también se mueven las cosas. Son palabras que uno usa para tomar del pelo, para tratar de llevar el mensaje, pero más como una burla o sátira”.

Y es que siempre ha hecho lo que le gusta, tanto en materia musical como en la misma cotidianidad. El artista recordó precisamente en la entrega de los Grammy Latino de 2002 haber llegado a pie: “... todo el mundo llegaba en limosinas, yo las odio y el hotel donde me estaba quedando quedaba a pocas cuadras: y llegué caminando”.

Podría decirse que Cabas es un “colombianista” a morir: le duele la realidad del país, le molesta que Colombia olvide a los “Jimmy Hendrix colombianos” y extraña la mojarra y el arroz con coco cuando está en el exterior.

Su amor por lo que hace también lo siente en un escenario: “cantar es una alegría grande y es como un parto. Son dos emociones muy fuertes y encontradas: es una alegría grande y a la vez, una nostalgia de que algo te ha abandonado, como lo es una canción”.
 
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