Con drones y tecnología élite, la CAR obliga a empresas a pagar sus deudas ambientales

Con drones y tecnología, la CAR vigila que las empresas cumplan sus compensaciones ambientales y hagan efectiva recuperación de los ecosistemas.

Por: Paula Andrea Tobaria • Colombia.com
CAR de Cundinamarca realiza monitoreo ambiental con drones para verificar el cumplimiento de compensaciones por parte de empresas. Foto: X: @Alfred_Balle
CAR de Cundinamarca realiza monitoreo ambiental con drones para verificar el cumplimiento de compensaciones por parte de empresas. Foto: X: @Alfred_Balle

Con drones y tecnología, la CAR vigila que las empresas cumplan sus compensaciones ambientales y hagan efectiva recuperación de los ecosistemas.

A seis meses de haberse endurecido las reglas para quienes usan recursos naturales, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) entregó un balance contundente y positivo: no solo se está exigiendo sembrar, se está vigilando que cada árbol crezca.

En agosto de 2025 entró en vigencia la Resolución 284 de 2025, una norma que obliga a empresas y entidades a ejecutar acciones concretas para compensar los impactos ambientales que generan, como restauración ecológica, conservación de áreas estratégicas, control de especies invasoras o protección de ecosistemas.

“Se cumplen seis meses de aplicación de una herramienta clave para algo muy simple pero poderoso: que quien haga uso de los recursos naturales o genere un daño sobre el ambiente ejecute acciones de compensación para devolverle al territorio lo que se le ha quitado, resarcir a la naturaleza y a sus comunidades”, dijo el director general de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), Alfred Ignacio Ballesteros.

Seguimiento con tecnología y control en terreno

La entidad explicó que el cumplimiento de estas obligaciones está siendo verificado por un equipo técnico especializado que realiza monitoreo permanente a los proyectos autorizados.

Este seguimiento se apoya en herramientas tecnológicas como drones, análisis geoespacial y sistemas de información ambiental, lo que permite revisar el avance real de los planes de compensación en diferentes zonas del departamento.

“A través del equipo de Compensaciones Ambientales, desde 2024 se ha acompañado el crecimiento de más de 1.200.000 árboles y en lo corrido del 2026 han sido monitoreados 425 mil más, producto de la aplicación de la nueva norma”, explicó la CAR.

Resultados, no discursos

La entidad destacó que este tipo de acciones hacen parte de un sistema integral que también incluye pago por servicios ambientales, bancos de hábitat, adquisición de predios para conservación y construcción de reservorios.

“Aquí no hay lugar para el incumplimiento, porque de la ejecución de las medidas de compensación depende la verdadera sostenibilidad de nuestros ecosistemas y nuestros recursos naturales”, explicó el director Alfred Ballesteros.

Además concluyó que: “El territorio requiere resultados, no discursos. Acompañamos a los sectores públicos y privados para que cumplan bien y desde el inicio con sus obligaciones ambientales, porque el mensaje es claro: la autoridad ambiental no se negocia, se ejerce con conocimiento, con capacidad y con rigor técnico”.