“Quedamos secos”: advierten que nivel de los embalses del país podría llegar al 20% en el mes de diciembre

Gran inquietud genera la advertencia de un bajo nivel de embalses en diciembre en el país cuando podría llegar al 20%.
 

Por: Juan Carlos Garcia Sierra • Colombia.com
Represa de la Regadera que surte de agua a parte de la ciudad de Bogotá. Foto: Shutterstock
Represa de la Regadera que surte de agua a parte de la ciudad de Bogotá. Foto: Shutterstock

Gran inquietud genera la advertencia de un bajo nivel de embalses en diciembre en el país cuando podría llegar al 20%.
 

Enorme preocupación genera en el gobierno nacional y en la población las estimaciones realizadas por XM, la administradora del mercado de energía mayorista, que prevé que el nivel de los embalses en Colombia llegaría al 20% en el mes de diciembre. 

Niveles históricos

Si el nivel de los embalses del Sistema Interconectado Nacional alcanza el 20% en diciembre, estaría registrando los niveles más bajos de su historia, luego de que en 2024 la cifra llegara al 27%, generando un largo periodo de racionamiento en varios lugares del país, entre ellos, la ciudad de Bogotá. 

Esta situación es una de las consecuencias de un Fenómeno del Niño más potente que el registrado en anteriores años y se estima que puede ser el más fuerte en los últimos 100 años.

El oscuro y seco panorama se reflejaría en la disponibilidad de agua para consumo humano en los embalses, pero también para la generación de energía, teniendo en cuenta que más del 80% de esta en Colombia es producida a través de las hidroeléctricas. Las alarmas ya se han encendido porque el país, como se ha dicho desde hace meses, podría verse condenado a un racionamiento severo de energía. 

Acciones inmediatas

El vigente gobierno nacional, junto con el entrante, espera coordinar diferentes mecanismos que permitan preparar al país para los duros embates del Fenómeno del Niño y de una mega sequía. Es por esto que se planea destinar billonarios recursos para la generación de energía termoeléctrica, la importación de gas y también para perforación de pozos para extracción de agua. 

La última vez que Colombia sufrió un razonamiento de energía fue entre los años 1992 y 1993, y entre las medidas más conocidas tomadas en la época figura la llamada “hora Gaviria”, que retrasó el horario una hora para aprovechar la luz solar y no saturar la demanda a las 6 de la tarde, cuando se presenta el mayor volumen de energía producida.

En medio de esta situación, la polémica se centra en que el presidente de la República, Gustavo Petro, quien dejará el poder el 7 de agosto, pretende trasladar cuatro billones de pesos a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres UNGRD para atender la mega sequía.

La resistencia a esta acción ya ha tenido efectos legales en el Consejo de Estado, tribunal que le ha puesto freno parcial a esta intención, luego de demandas impuestas por la oposición representada en el Centro Democrático, que cree desacertado enviar estos recursos a un ente que es considerado el símbolo de la corrupción durante el gobierno próximo a terminar. 

“No van para la corrupción”: Petro

El mandatario Nacional insiste en que los recursos no alimentarán entramado de corrupción alguno y que deben ser destinados de manera urgente para atender la mega sequía que alcanzará su punto máximo en diciembre, por eso insiste en que cada minuto cuenta para tomar decisiones frente al problema.

Gustavo Petro invita al electo presidente Abelardo de la Espriella para que, una vez tome posesión de su cargo, se ponga al frente de todas las acciones necesarias para mitigar los efectos del fenómeno del niño.