Ministro de salud no se arrepiente de haber dicho que ´los ricos también lloran´ en medio de la crisis de la salud
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, se mantiene firme y dice que su frase polémica fue sacada de contexto.
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, se mantiene firme y dice que su frase polémica fue sacada de contexto.
´Los ricos también lloran´ es el nombre de una vieja y famosa telenovela, pero también es la frase que más polémica ha causado en las últimas semanas, debido a que fue pronunciada por el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, al referirse a las denuncias presentadas por el Gerente del Hospital San Rafael de Itagüí, Antioquia, Luis Fernando Arroyave, quien, con lágrimas en los ojos aseguraba que no tenía con qué pagarle a sus trabajadores y personal médico.
´Los ricos también lloran´
Con relación a las quejas expresadas por Arroyave, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, lanzó la frase ´Los ricos también lloran´, refiriéndose a que a la institución hospitalaria en mención se le había dado las garantías para funcionar adecuadamente, pero por malos manejos estaría afrontando una delicada situación.
En diálogo con Caracol Radio el ministro de salud Guillermo Alfonso Jaramillo aseguró que la corrupción y la politiquería llevaron al Hospital San Rafael de Itagüí a la situación actual, destacando que el gobierno gira dineros a las EPS, pero los interventores no cumplen con su misión.
"Yo no soy payaso de nadie", la frase del ministro de salud luego de que visitara el @HUSantander y se molestara por el proceso de formalización laboral en #Bucaramanga. de no cumplir pidió que devolvieran la plata que giró el Gobierno nacional. pic.twitter.com/A6C9bTmhar
— Mely Múnera (@MelyMunera) January 20, 2026
´No me arrepiento´
El ministro Jaramillo aseguró que no se arrepiente de haber pronunciado la polémica frase y aseguró que ha causado controversia porque ha sido sacado de contexto, pues con esta pretendía graficar la situación en la que se culpa al gobierno de no girar recursos a las EPS, cuando esto sí se realiza, pero diferentes actores prefieren achacar la culpa al ejecutivo de malos manejos y de convertir los hospitales en elementos de la politiquería y la corrupción.
El gerente del Hospital San Rafael de Itagüí, Luis Carlos Arroyave, manifestó no tener ningún vínculo con cuotas políticas y que fue nombrado en su cargo en octubre recibiendo un hospital con enormes dificultades, la mayoría basadas en las deudas que tienen las EPS con ellos, lo que ha hecho que el personal médico no reciba paga desde hace meses.
El ministro Jaramillo insistió en su capacidad para sanear hospitales, pero la corrupción acaba con cualquier trabajo y puso como ejemplo el Hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué, al cual sacó de una mala situación cuando fue gobernador del departamento, pero una vez dejó el cargo, la corrupción y la politiquería volvieron a llevarlo a un mal estado.
La polémica continúa y mientras tanto el ministro como representante del gobierno sigue capoteando la crisis, esperando que pueda pronto llegar a su final, porque, como siempre, los usuarios son los principales afectados.