Colombia.com Bogotá Viernes, 22 / Jun / 2018

Gustavo Petro, ¿Líder de la oposición o de la resistencia?

Más de ocho millones de colombianos aclamaron una Colombia más 'Humana', pero según ellos, cayeron en 'más de lo mismo'.

Gustavo Petro, ¿Líder de la oposición o de la resistencia?
Gustavo Petro es el senador más votado de la historia. Foto: AFP.

Al conocer los resultados electorales de la segunda vuelta presidencial celebrada el pasado domingo 17 de junio, el candidato perdedor, Gustavo Petro, se montó en la tarima de su campaña, y ante sus seguidores aceptó el triunfo del candidato ‘de Uribe’, Iván Duque Márquez, declarándose como firme opositor a su Gobierno, y aunque no era de su agrado volver al Congreso, aceptaría su curul para seguir sumando adeptos a esos ocho millones de personas que creyeron en una Colombia más ‘Humana’.

Sin embargo, mientras Petro daba su discurso, sus adeptos comenzaron a gritar “¡Resistencia!”, llamando enormemente la atención, ya que surge una interrogante, ¿Esos 8.034.189 de personas que votaron por un cambio, forman parte de una oposición o una resistencia como se autodenominaron en ese momento?

Las palabras del exalcalde de Bogotá no fueron nada conciliadoras, tenían una tónica dura, divisoria, pero con la firmeza y convicción de que Petro luchará porque se cumplan los acuerdos de paz, se acabe con la corrupción, entre otros puntos, además de afirmar que su papel en el Congreso “será ver impotente cómo son manejadas las maquinarias por Iván Duque y cómo destruyen el país”, es algo contradictorio, ya que por un lado señala que peleará por un mejor país, pero luego dice que estará de simple espectador viendo como, según él, Iván Duque y el uribismo destruyen el país.

“Aquí dimos un salto al vacío y caímos de pie. Al Senado de la República vamos a volver no a hacer lo que hicimos en el pasado, al Senado no vamos a volver a ver cómo se negocian los articulitos, sino para dirigirnos de ahí al país para recoger una y otra vez las plazas públicas”, enfatizó el líder de la Colombia Humana, dejando claro que piensa explotar más en las calles que en Capitolio el capital político que le deja su segundo lugar en las elecciones, lo cual tiene sentido porque al formar parte de una bancada muy pequeña (cuatro senadores y tres representantes de 'La Decencia') y de un bloque minoritario de oposición, su rol como líder social, tras una campaña basada en el retorno a las concentraciones en las plazas públicas, sería más efectivo para proyectarse de nuevo como candidato para el 2022, encajando en la forma tradicional de hacer política de la izquierda.

Un curul en el Senado es algo muy provechoso para el excandidato presidencial, ya que le permitiría conseguir sus objetivos más inmediatos, que serían mantenerse vigente, y ganar más adeptos, aparte  de beneficiarse de las posibilidades que da el nuevo Estatuto de la Oposición, como financiación adicional para su partido, la posibilidad de replicar en medios las alocuciones presidenciales y la de integrar mesas directivas para incidir en la agenda que discute el Congreso. Pero lo más importante de esto, es que sería el líder natural de la oposición.

Eso sí, Gustavo Petro podría ser la cabeza principal del bloque opositorio al Gobierno de Iván Duque, pero no debe olvidarse que él llegó a esa votación gracias a la alianza con los congresistas de Alianza Verde, Claudia López y Antanas Mockus, quienes también son detractores declarados contra la derecha conservadora. ¿Qué quiere decir todo esto? Pues, que pese al liderazgo de Petro, también Mockus, López, así como Angélica Lozano y Jorge Robledo (Polo Democrático), son voceros de mucho peso y son líderes de cada uno de sus partidos. Todos ellos en conjunto representan una oposición clara y firme contra el ganador de la segunda vuelta presidencial.

Lo más difícil para Petro en su papel como congresista sería la imposibilidad de impulsar los proyectos que propuso como candidato presidencial o acatar los que presente Duque, debido a que el Presidente electo, tiene a las mayorías de su lado.

Eso podría cambiar si los senadores de La U y los liberales se alinearan con esos otros partidos (Verdes, Polo, FARC, MAIS, AICO) para oponerse a alguna modificación al Acuerdo de Paz, algo que realmente es difícil, con lo que ha ocurrido con la JEP recientemente, pero en otros temas talantes como economía, justicia o salud, Duque tendría las de ganar, sin lugar a dudas.

Los ‘petristas’ están claros en algo, las mayorías (con Duque) en el Congreso son aplastantes, y puede que sus esfuerzos allá adentro sean en vano, pero lo que más los reconforta es que fuera de esas paredes, hay una autoproclamada ‘Resistencia’ apoyándolos, lo cual es muy significativo para ellos, y se aunarían a su actividad legislativa.

Gustavo Petro, aun habiendo perdido contra Iván Duque, tiene una gran ventaja que nadie puede discutírsela, y es Bogotá. Él ganó en la capital, a pesar de haber sufrido la destitución de su cargo de Alcalde, la mayoría de los bogotanos apostaron por él, y Petro les ha retribuido su respaldo, apoyando la lucha de las causas como la defensa de la Reserva Van der Hammen, la oposición al Transmilenio por la Séptima, la resistencia de los vecinos del relleno Doña Juana a que Peñalosa lo mantenga donde está y la revocatoria del Alcalde.

Ahora bien, entonces ¿Qué es la resistencia? ¿Por qué la consigna? En redes se ha viralizado como tendencia #LaResistencia la cual abarca muchas causas, no es sólo un movimiento estructurado ni un grupo que se viste de pies a cabeza con imágenes alusivas a Gustavo Petro.

Esta engloba a todas esas voces que defienden temas como el medioambiente, la paz, y cualquier otro tema de índole nacional. A través de ella, los opositores no permitirán que el nuevo Gobierno de Iván Duque haga ‘lo que se le venga en gana con el país’.

Cada vez que se escucha ese término (resistencia) suele asociarse con la izquierda, lo cual no es así, ya que significa (en política) que es una movilización, una acción política, un término utilizado por aquellos que no están de acuerdo con medidas implementadas y son detractores de la misma, y por ende, se ‘resisten’ a aceptarlas.

Y eso es lo que representan Petro, sus compañeros políticos, y sus seguidores, una resistencia al gobierno entrante en manos de Iván Duque, el Centro Democrático, y Álvaro Uribe, que es lo más criticado por los opositores resistentes. Petro representa todo aquello que ha sido ‘ignorado’ por los gobiernos de Colombia desde hace 200 años, y bien sea oposición, resistencia u oposición- resistencia, no cabe duda que es el principal líder de esos más de ocho millones de colombianos ‘hambrientos’ de un verdadero cambio en la nación.

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