El Pollo Maligno

Se encarga de anunciar desgracias a la gente, por medio de su piar. Si el sonido es grave el muerto será un niño. Cuando ve pasar por el camino dos o más jinetes, sale a perseguirlos y pía sin parar.

Desespera a los caminantes que ve pasar. Apenas los ve, el “pollo maligno,” empieza a piar de lado a lado hasta enloquecerlos y hacerlos devolver.

Desaparece solo cuando ve a la gente haciendo la novena de San Miguel Arcángel.