¡Sácalos ya! Los 7 alimentos que estás dañando por guardarlos en la nevera

Tomates, papas, cebollas y otros alimentos pueden perder sabor y calidad en la nevera. Conoce cuáles deben conservarse fuera.  

Por: Alexandra Méndez • Colombia.com
7 alimentos que jamás deberías guardar en la nevera. Foto: Shutterstock
7 alimentos que jamás deberías guardar en la nevera. Foto: Shutterstock

Tomates, papas, cebollas y otros alimentos pueden perder sabor y calidad en la nevera. Conoce cuáles deben conservarse fuera.  

Guardar la mayoría de alimentos en la nevera para conservarlos por más tiempo es una práctica común en muchos hogares. Lo que algunos desconocen es que determinados productos pueden dañarse con mayor facilidad al ser expuestos a bajas temperaturas. 

Según expertos en ingeniería de alimentos y seguridad alimentaria, existen siete productos alimenticios que, al ser refrigerados durante mucho tiempo, pueden perder su sabor, textura, aroma e incluso calidad nutricional. A continuación te los compartimos.

7 alimentos que no deberías guardar en la nevera

  • Tomates: las bajas temperaturas suelen alterar los compuestos aromáticos de esta fruta, los cuales aportan su sabor característico. También pueden afectar su textura y hacerla más harinosa y blanda. La recomendación es conservar los tomates a temperatura ambiente, lejos de la luz solar directa.
  • Papa: conservar las papas en la nevera hace que se acelere su proceso de conversión de almidón en azúcares, lo que a su vez modifica su sabor y puede provocar cambios en la cocción. Algunos estudios han relacionado este hábito con la formación de acrilamida, una sustancia que ha generado preocupación en estudios de seguridad alimentaria. 
  • Cebolla y ajo: la humedad de la nevera puede hacer que estos alimentos se ablanden, desarrollen moho y pierdan calidad con mayor rapidez. La recomendación es conservarlos en un lugar seco, fresco y ventilado para preservar su su textura y sabor característicos. 
  • Bananos y plátanos: ser frutas tropicales, estos alimentos suelen ser muy sensibles al frío. Su refrigeración puede detener o ralentizar su proceso natural de maduración y afectar su sabor y textura. Lo ideal es conservarlos a temperatura ambiente.
  • Huevos: este es un error que muchos cometen esperando que las bajas temperaturas prolonguen su frescura; sin embargo, la refrigeración puede afectar su capa protectora e incrementar el riesgo de crecimiento bacteriano. Lo ideal es conservarlos en un recipiente hermético en un lugar fresco. 
  • Café y chocolate: estos productos pueden perder su sabor y olor característicos al ser sometidos a bajas temperaturas. Se aconseja conservarlos en un recipiente hermético ubicado en un lugar fresco, seco y oscuro. 
  • Miel: este alimento tiene una vida útil muy larga gracias a su baja actividad de agua y a su origen natural. Refrigerar la miel no mejora su conservación, por el contrario, puede acelerar su cristalización, alterando su textura y calidad.