Colombia.com Bogotá Lunes, 07 / May / 2018

Triunfo electoral de Maduro afectaría la candidatura de Petro

Los candidatos han criticado el régimen del mandatario venezolano, pero Gustavo Petro fue el único que apoyó la convocatoria 'ilegítima' de la Asamblea Constituyente el año pasado.

Triunfo electoral de Maduro afectaría la candidatura de Petro
Foto: AFP

Entre cielo, internet y tierra no hay nada oculto, y ha sido el mal de todo político, ya que al negar algún hecho, o hacer caso omiso de él, siempre habrá alguien que te hará recordarlo, y con la tecnología tan avanzada que existe hoy en día, hay mil maneras de encontrar información por más ‘olvidada’ que algunos crean que esté.

Este es un karma que le toca cargar a los políticos, especialmente a candidatos presidenciales, y en esta oportunidad, los colombianos no son la excepción. Hay una lista larga de ellos, pero esta vez, el enfoque será sobre uno muy polémico, querido y odiado por muchos, para algunos, guerrillero y posible seguidor de un legado de miseria y tiranía, como el del difunto Fidel Castro, y para otros, como la esperanza del país, quienes ven en él, a un Galán, o Gaitán, esos personajes que alguna vez representaron el cambio en la nación antes de ser asesinados, y es que para nadie es un secreto que así como despierta fe y alegría en muchos también aviva el miedo, el odio y el resentimiento en otros.

Para un país que siempre ha estado bajo el mando de la derecha, que ha vivido en guerra, que apenas tiene un poco más de un año con un acuerdo de paz con muchas fallas, con una gran desigualdad e inequidad social, Gustavo Francisco Petro Urrego, alias ‘Aureliano’ en sus tiempos de guerrillero del M-19, y actual líder de la Colombia Humana, representa una esperanza para muchos, un izquierdista con ideales y propuestas que a veces parecen utópicas, pero que siembra en sus seguidores una luz y una nueva etapa, eso sí, izquierdista.

La gran interrogante es, de llegar a la Casa de Nariño el 7 de agosto, ¿Estarían los colombianos preparados para un gobierno de izquierda, con los antecedentes de esta ideología en países hermanos?

Y para muestra un botón, Venezuela, ¿Por qué tiene miedo la otra gran parte que no quiere a Petro en el poder?, pues por su ‘pasado chavista’, del cual no le será fácil desligarse, y menos en un momento tan coyuntural como éste, y es que nada más y nada menos que siete días antes de la contienda electoral colombiana, en Venezuela se celebrarán unas atípicas elecciones convocadas por Nicolás Maduro, las cuales son rechazadas en su mayoría por líderes mundiales y por una gran parte del vecino país, por ser catalogadas de “ilegítimas y fraudulentas”.

El periodista Alfonso Cuéllar en ‘El Efecto Maduro’ explica que Colombia podría vivir la llamada “sorpresa de octubre”, ¿Pero qué es eso?, Cuellar lo relata, “Es un acontecimiento que puede alterar la preferencia del electorado pocos días o semanas antes de los comicios, que se realizan el primer martes después del primero de noviembre. En 1980, se especuló mucho sobre la posible liberación de los rehenes estadounidenses en Teherán, un hecho que pudo haber salvado la candidatura del presidente Jimmy Carter. Irán decidió esperar y Ronald Reagan arrasó en las urnas. El fin de semana antes de las elecciones de 2000, se conoció el arresto de George W. Bush por tomar borracho cuando conducía en 1976. Según Karl Rove, jefe de su campaña, esa noticia impactó negativamente el apoyo de los evangélicos en varios estados clave. No hubiera necesitado los votos electorales de Florida”.

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“Trece días antes del 8 de noviembre de 2016, el director del FBI, James Comey, anunció la reapertura de la investigación contra Hillary Clinton por el uso indebido de material confidencial y secreto. Estudios posteriores demostrarían que la declaración de Comey fue trascendental en la derrota de Clinton. La razón es que, tanto en el caso de Bush como en el de Clinton, la noticia reforzó sus presuntos defectos para la opinión pública. Había dudas sobre si Bush era tan cristiano y respetuoso de la ley como se vendía a los votantes más creyentes. A Clinton se le cuestionaba su honestidad e integridad”, señala el periodista.

¿Qué quiere decir Cuéllar con todo esto? Pues, que “Para que el hecho tenga un impacto electoral debe observar dos condiciones: que sea mediático –en otras palabras, que sea de trascendencia nacional– y que acentúe percepciones ya establecidas”.

Con lo anteriormente expuesto y el panorama que se vive en Colombia, es posible que este 27 de mayo el país viva la ‘sorpresa de octubre’. Por un lado, el domingo 20 con las controversiales elecciones en Venezuela, de las cuales saldrá reelecto Nicolás Maduro, lo cual ya es un hecho, y las secuelas que dejará en la contienda electoral colombiana, solo siete días después, además de la poca credibilidad que quedarán de las encuestas, ¿por qué? Porque a pesar de que la gran mayoría de los venezolanos quieren a Maduro fuera del poder, igual ganará las elecciones.

En Colombia se han prohibido las encuestas de pocos días antes de la contienda, para “evitar una manipulación del votante” como lo señala Cuéllar. Sin embargo, en grandes países donde se refleja una verdadera democracia, esto no se ve.

Esta censura en el país hará que las encuestas que se conozcan a última hora posiblemente no muestren los resultados reales. Es por eso que tanto candidatos como seguidores y detractores se muestran tranquilos y no confían totalmente en las encuestas, ya que en unas elecciones cualquier cosa puede pasar. Para ellos lo importante es batallar por los votos hasta el último  momento.

El periodista de Semana lo ejemplifica de esta manera “El plebiscito es la prueba reina de que en la política cualquier cosa puede pasar en una semana. La última encuesta publicada, la de Datexco, le daba un 55 por ciento al Sí y 36 por ciento al No (las otras eran 67-32, 66-34). Ninguna pudo medir en su verdadera dimensión cómo recibirían los colombianos la firma anticipada del acuerdo de paz en Cartagena. Un acuerdo, el cual, supuestamente, necesitaba la bendición del pueblo para ser suscrito”.

Asimismo, menciona que “Ese lunes 26 de septiembre de 2016 millones de televidentes vieron a Juan Manuel Santos saludar efusivamente a Timochenko, Nicolás Maduro y Raúl Castro. El castrochavismo en vivo y en directo. Con esa imagen, confirmaban el mensaje terrorífico de los del No. Fue suficiente para voltear a algunos indecisos y motivar a otros a levantarse de la cama e ir a las urnas. Recuerden: la diferencia en el plebiscito fue de apenas 80.000 votos”.

Y a estas alturas, para quienes aún se preguntan, ¿Qué tiene que ver todo lo mencionado con Petro, y las elecciones del 27 de mayo? Es simple. El domingo 20 de mayo cuando Nicolás Maduro y su gobierno revolucionario anuncien su triunfo, causará rabia e indignación en los colombianos que viven de cerca esa realidad con la migración masiva de venezolanos huyendo de ese régimen y por todo lo transmitido en medios de comunicación que no es ni la cuarta parte de lo que en realidad sucede.

Venezuela seguirá siendo la orden del día en cualquier tema de conversación, y obviamente por el momento coyuntural que atraviesan ambos países, saldrá a relucir, Gustavo Petro, quien apoyó la convocatoria ilegítima de la Asamblea Constituyente el año pasado.

 Todos los candidatos presidenciales han sido duros críticos del régimen venezolano, tildando a maduro de dictador, y señalando el modelo del mal llamado socialismo implementado por Hugo Chávez como fallido. Respecto a esto, Iván Duque ha denunciado a Maduro ante la Corte Penal Internacional.

“Hay una correlación directa entre el aumento en cubrimiento mediático de la tragedia venezolana y la mayor preocupación de los colombianos de que repliquemos ese salto al vacío”, dice el periodista, y es que muchos colombianos y venezolanos residentes en el país expresan “¡Petro es Chávez!, no se dejen engañar, no permitan que les pase lo mismo que a nosotros, no dejen que convierta a Colombia en una segunda Venezuela”.

La migración masiva de los hermanos venezolanos se ha triplicado en los últimos meses, dejando en claro la crisis humanitaria reinante en ese país. Y Petro ha sido cuestionado por su posición contradictoria ante el tema, pues dice que Maduro es un dictador, pero que Chávez fue un gran líder y gobernante, además, es seguidor de Fidel Castro, pero niega rotundamente que el país se convierta en Venezuela, manifestando que hay más probabilidades de que Colombia se convierta en eso, pero con Duque y Vargas Lleras al poder.

Últimamente las encuestas reflejan un crecimiento de Petro, ya que su comparación con un ‘Chávez colombiano' ha sido dejada a un lado, pero “no le será fácil desligarse de su pasado chavista en una coyuntura en la que Nicolás Maduro encabece los titulares. La gente no traga entero. Podría, incluso, costarle su paso a la segunda vuelta” finaliza Cuéllar.

 

Ma. Gabriela Garofalo