Por: Juan Carlos Garcia Sierra • Colombia.com

Insólito autogol se registró en el fútbol de segunda división en Brasil

Un insólito autogol se registró en el fútbol de segunda división en Brasil cuando apenas a los 23 segundos un defensa jugaba con los ojos cerrados y el arquero andaba englobado.

 

Marcar en la propia puerta puede parecer gracioso, pero para su autor puede parecer una tragedia. Foto: Pixabay
Marcar en la propia puerta puede parecer gracioso, pero para su autor puede parecer una tragedia. Foto: Pixabay

Un insólito autogol se registró en el fútbol de segunda división en Brasil cuando apenas a los 23 segundos un defensa jugaba con los ojos cerrados y el arquero andaba englobado.

 

El gol es considerado como la alegría máxima del fútbol, mientras que un autogol representa la mayor frustración, así como también simboliza la torpeza y el ridículo, por eso nadie quiere marcar en su propia puerta.

Los autogoles en el fútbol se producen permanentemente, pero el que se registró en Brasil, la tierra del ´jogo bonito´, ha dado la vuelta al mundo, generando todo tipo de comentarios, pero resaltan los manifestados por aquellos que se ríen de la situación, pues esta solo puede producir risa por lo extraña y cómica que resultó ser.

El torneo de fútbol profesional en Brasil no se ha detenido por motivo de la Copa América y en la Serie B del torneo Brasileirao, o segunda división, si se quiere, se enfrentaban el Sport Recife y el Novorizontino, dos equipos que salieron a la cancha con el ánimo de marcar, pero dos jugadores del Recife parecieron no estar muy sintonizados con la idea y hasta confundieron en dónde debían anotar.

Cuando apenas transcurrían 23 segundos del partido, Allison Cassiano, defensor de Sport Recife recibió la pelota y casi instintivamente la envió hacia su portería con destino al portero, pero este no estaba ubicado bajo los palos, sino que se encontraba en otro lugar del área y por eso el balón cruzó la línea de gol sin ningún obstáculo.

Ni la tocó el rival

Nadie podía creer lo que sucedía, pues la jugada parecía irreal e infantil, pero no había nada más cierto: el defensa ponía a ganar al conjunto contrario, y su error consistió en no ver en dónde se encontraba su arquero, aunque supuso, como es lógico, que se encontrara custodiando la cabaña de su equipo.

Lo más llamativo de la situación es que el autogol se produjo sin que el rival hubiese tocado una sola vez la pelota, pues el saque inicial correspondió al Sport Recife, que decidió, a través de Cassiano, darle un regalito de entrada al Novorizontino.

Los aficionados de Sport Recife piden a su capitán que si gana el sorteo previo al partido no pida realizar el saque inicial y mejor escoja en qué portería jugar, mientras que esperan que su defensa se realice un completo examen visual para que sepa siempre dónde está su arquero.