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DIM y Alejandro Restrepo en zona de riesgo: la presión se le viene encima

Alejandro Restrepo sigue contando con el apoyo dirigencial, pero sabe que el hincha del DIM cada día presiona más por su salida.

Por: William Marín • Colombia.com
Año y medio completa Restrepo en El Poderoso. Foto: | DIM Oficial
Año y medio completa Restrepo en El Poderoso. Foto: | DIM Oficial

Alejandro Restrepo sigue contando con el apoyo dirigencial, pero sabe que el hincha del DIM cada día presiona más por su salida.

La relación entre Alejandro Restrepo y la hinchada del Deportivo Independiente Medellín atraviesa su momento más delicado. Aunque desde la dirigencia se mantiene un respaldo claro al proceso, el arranque del 2026 y las cuentas pendientes del año anterior han colocado al entrenador bajo una observación permanente, en un club donde competir ya no es suficiente si no se traduce en títulos.

El DIM sigue sin encontrar el punto de equilibrio entre rendimiento y resultados, y cada tropiezo incrementa la presión sobre el cuerpo técnico.

Finales que aún pesan en el ambiente del DIM

El ciclo reciente de Alejandro Restrepo quedó marcado por dos golpes que todavía generan ruido en el entorno rojo. En 2025, Medellín llegó a instancias definitivas, pero se quedó a un paso de la gloria: perdió la final de Liga frente a Independiente Santa Fe y la de Copa ante Atlético Nacional.

Esas derrotas dejaron una sensación difícil de borrar: un equipo competitivo, pero sin la capacidad de resolver en los momentos determinantes. Para buena parte de la afición, esas finales fueron oportunidades desperdiciadas que hoy vuelven al debate cada vez que el equipo falla.

Un inicio de 2026 que enciende las alarmas

Lejos de apaciguar las críticas, el comienzo de la Liga BetPlay 2026-I aumentó la inquietud. En dos jornadas, el DIM no ha logrado sumar de a tres: primero cayó 1-0 ante Deportivo Pasto y luego perdió 3-1 frente a Deportivo Cali.

Más allá de los marcadores, lo que inquieta es la imagen. El equipo ha mostrado fragilidad defensiva, poca claridad con la pelota y dificultades para reaccionar cuando el contexto se vuelve adverso. La derrota en Cali, ante un rival que también está en construcción, dejó una sensación especialmente incómoda.

La expulsión temprana y el análisis de Restrepo

Tras la caída en Palmaseca, Alejandro Restrepo dio la cara ante los medios y explicó cómo la expulsión temprana condicionó el desarrollo del partido:

“Perder a un jugador, a los dos o tres minutos, creo que dentro de lo que era el planteamiento defensivo del equipo, se hizo lo correcto. Pero tener un jugador menos, con el plan de partido que teníamos, nos llevó a no poder llevar la pelota al arco rival”.

El técnico también valoró el esfuerzo del equipo durante buena parte del primer tiempo:

“Llevar el juego tanto tiempo, sin que el rival te llegue a tu portería, es muy difícil. Al final ellos tienen la jugada del penal, que desequilibra el juego. En ese primer tiempo el equipo compitió”.

Respaldo institucional, pero tribuna inquieta

Mientras la inconformidad crece en la hinchada, desde la interna del club el mensaje sigue siendo de respaldo. El propio Restrepo se refirió a su continuidad y al proyecto deportivo:

“Estamos en un gran equipo, con una gran hinchada, con aspiraciones de cosas grandes. Han confiado en nosotros para liderar el proyecto, ya casi un año y medio de estar acá. Yo no tengo nada que recriminarle al grupo”.

No obstante, el margen de paciencia parece cada vez más estrecho. La afición exige señales claras de evolución y resultados inmediatos.

Tolima, el próximo examen en medio de la presión

Consciente del momento, el entrenador dejó claro que el foco ya está puesto en el siguiente desafío:

“Ahora a pensar en Tolima el martes, en recuperar bien el equipo, porque esto apenas está empezando, pero obviamente son puntos importantes que se van quedando en el camino”.

Ese partido aparece como una prueba clave. Alejandro Restrepo sigue contando con el apoyo dirigencial, pero sabe que en el DIM cada jornada sin victorias ajusta un poco más la lupa sobre su gestión. El proyecto continúa, aunque el reloj de la paciencia avanza sin pausa.