Colombia.com Bogotá Domingo, 02 / Oct / 2011

Coldplay agitó la sexta noche de Rock in Río

La banda inglesa presentó su inédito álbum Mylo Xyloto y enloqueció al público con sus mejores temas.

100 mil personas disfrutaron del espectáculo, que tuvo su momento meloso con Maná y estalló con Maroon 5.

La sexta fecha de Rock in Río 2011 tuvo a dos grandes bandas de la música internacional: Maroon 5 y Coldplay, que estuvieron acompañados de los mexicanos Maná.
 
A cargo de la apertura de una noche vibrante, Maná recitó sus éxitos musicales y logró poner a sus pies al público creando una velada intimista y romántica en la que el grupo abrió su corazón para derrochar pasión.
 
Maná abrió fuego con Lluvia al corazón, el primer sencillo de Drama y luz, su último trabajo, sobre el que pasaron de puntillas para enfrascarse en los mejores temas de su trayectoria, como Oye mi amor, Eres mi religión y Labios compartidos.
 
El conjunto llamó al escenario a Andreas Kisser, el guitarrista brasileño de Sepultura, para cantar Corazón espinado, que entonaron con la colaboración absoluta del público, entregado a la causa del rock urbano y ligero.

Luego, llegó el turno de Maroon 5. Su líder, Adam Levine, conquistó al público con su simpatía y con su sensualidad.
 
La banda californiana, consciente de que el listón de la noche estaba muy alto, entregó su mejor presentación con Moves like Jagger, que consiguió mantener el ánimo de un público que se encontraba en estado de ebullición.

Levine, un genio sobre el escenario, puso la carne de gallina con el sonido de Makes me wonder y con otros dos grandes éxitos como This love y She will be love en un clima de nostalgia y melancolía.
 
En esta sexta noche de Rock in Río, que logró cierta continuidad y coherencia musical, el público se preparó para el plato fuerte: Coldplay.

La actuación de Coldplay, en mitad de la madrugada, comenzó con un cierto aire de expectación por ver la acogida que recibiría el nuevo álbum de los británicos, Mylo Xyloto, que llegará al mercado el 24 de octubre.

Las sensaciones fueron inmejorables después de que la banda comenzase su espectáculo con el sencillo que da nombre a su nuevo trabajo, continuase con Hurts like heaven y estrenase otros cuatro títulos como US against the world, Paradise, Major Minus y Every teardrop is a waterfall, en una actuación inconmensurable.

Con In my place, la gente vibró y se emocionó en un concierto mítico en el que el líder del grupo, Chris Martin, se ganó los vítores de los cariocas -y del mundo- por no dejarse en el tintero temas como Violet hill, Fix you o Viva la vida. El éxtasis y el delirio no faltaron en esta presentación.

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