Por: Redacción Tecnología • Colombia.com

Puerto Colombia: 'Lesbia', la patinadora que hizo un pacto satánico y tras perecer 'pena' en Salgar

La oscuridad, no llega 'sola' en Puerto Salgar, y es que aseguran el espectro de una 'patinadora' pena en las vías.

Actualización
El espanto sale a la vía principal inesperadamente y ha causado accidentes. Foto: Pexels
El espanto sale a la vía principal inesperadamente y ha causado accidentes. Foto: Pexels

En el corregimiento de Salgar, en Puerto Colombia abundan los temas paranormales, entre sus leyendas urbanas resalta ahora la historia de 'Lesbia', la patinadora que hizo un pacto satánico y ahora anda 'penando' en las vías. 

Según reseñan los diarios regionales, una mujer "aparece" en patines sobre la oscuridad de la vía en Salgar, y se les "atraviesa" a los conductores que transitan por la vía principal, generando pánico y accidentes. 

Al parecer, algunos solo escuchan unas 'rueditas' sobre el asfalto y se asustan, pensando que se trata de algún niño y 'frenan' para evitar alguna tragedia, pero quedan atónitos, al ver un 'espectro'. 

El origen de esta leyenda, cuenta la historia de Lesbia, una mujer que adoraba patinar, era una disciplina que ella practicaba con mucho fervor, pero se enamoró del hombre equivocado. 

Los habitantes de Salgar, reconocen a Lesbia por ser la "querida" de un hombre poderoso y dueño de un popular establecimiento comercial en Barranquilla, como El Guardián. 

Al parecer, este hombre era un adepto a las "artes oscuras", siempre vestía de negro, y sus trabajadores decían que en la parte de atrás de su negocio, había un altar para adorar a "entes" y cosas demoníacas. 

"Lesbia era mi amiga, era una mujer alegre y cuando se metió con ese hombre, él le daba de todo, pero mantenía preocupada por que le descubrió un 'altar' y hasta vio su foto quemada allí, con una calavera", dijo Matilde De la Ossa. 

La mujer reveló que poco tiempo después de que 'Lesbia' le contara lo que había encontrado en ese 'altar', la mujer pereció en extrañas circunstancias. Y ahora es uno de esas historias urbanas de las que te advirtirán en Puerto Salgar.