Por: Redacción • Colombia.com

Cravo Norte, belleza, esplendor y espíritu llanero

La vida se disfruta de forma apacible cuando se está bajo el cielo araucano y más aún en San José de Cravo Norte, o simplemente Cravo Norte.

San José de Cravo Norte. Foto: Shutterstock
San José de Cravo Norte. Foto: Shutterstock

La vida se disfruta de forma apacible cuando se está bajo el cielo araucano y más aún en San José de Cravo Norte, o simplemente Cravo Norte.

La historia de Cravo Norte está ligada a la evangelización que los conquistadores españoles impusieron desde su llegada al nuevo mundo y fue Nicolás de Federman, quien le encomendó al misionero jesuita José Gumilla convertir al catolicismo a los indígenas de la actual región del Arauca, los cuales vivían como nómadas, por eso fundo un pequeño caserío.

San José de Cravo Norte, ubicado en la margen izquierda del río Cravo Norte, fue un lugar con escasa población y tuvo una vida tranquila hasta que hacia mediados del siglo XIX fue introducido el ganado vacuno por el venezolano Socorro Figueroa, contribuyendo al afianzamiento de la llanura y extendiendo la vocación ganadera de la región, algo con lo que ya contaba Casanare, por eso muchos le atribuyen la real fundación del municipio al ganadero venezolano.

Cravo Norte tuvo una época de florecimiento cuando se descubrieron yacimientos de petróleo en la zona conocida como Caño Limón, sin embargo, muchos aseguran que las riquezas se las repartieron entre particulares y los beneficios fueron para unos pocos, porque el anhelado progreso del pueblo, poco se vio, sin embargo, los araucanos siempre han sabido luchar y su espíritu llanero los ha mantenido siempre en pie.

Estando de visita en Cravo Norte no se puede dejar de respirar y experimentar el palpitar llanero, por eso no hay nada mejor que una cabalgata por las llanuras araucanas, es un paseo pleno en emociones y sumerge a cada jinete en el verdadero sentir de los nacidos bajo el sol y cuyo horizonte se extiende por la planicie.

Conocer el Parque Simón Bolívar es otro atractivo muy recomendado, allí las caminatas son muy placenteras mientras se disfruta de la hermosa vegetación y fauna llanera, un entorno ideal para el descanso y la contemplación, porque los araucanos son activos y recios, pero también saben que la calma que ofrece la naturaleza concede la fuerza y la energía para la faena diaria.

En Cravo Norte se puede admirar la destreza de los vaqueros, quienes hacen parecer un juego de niños una de las labores más difíciles del ser humano, no solo demuestran su fuerza y agilidad, sino que lo hacen con un estilo, plasticidad y gracia que parece un espectáculo artístico y coreográfico.

Quien llega a Cravo Norte no puede irse sin extasiarse con la deliciosa gastronomía de Arauca con su famosa manona, un plato que se convirtió en símbolo de los llanos orientales colombianos, también se puede pasar una tarde tranquila en los parques de su población mientras se observa el ocultamiento del sol, un espectáculo digno de experimentar.

Cravo Norte es paz y belleza natural, es el espíritu llanero que se ofrece amablemente a los visitantes, quienes gozan su estadía y con seguridad volverán.


 

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