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Parque Nacional Natural Sierra Nevada de Santa Marta

Hay algo que tienen en común todas las comunidades indígenas que desde tiempos inmemoriales han habitado el fantástico macizo montañoso a orillas del Caribe; un sombrero alto y de color blanco, un sombrero tejido con palmas de una de las zonas más fértiles y de abundancia natural de todo el planeta tierra, un sombrero que emula la gran montaña tapizada de nieves perpetuas.

Parque Nacional Natural Sierra Nevada de Santa Marta
La Sierra Nevada fue declarada por la Unesco como Reserva de Biosfera y Patrimonio de la Humanidad en 1979. Foto: Shutterstock

El lugar donde se resca el infinito

Koguis, Arhuacos, Kankuamos y Wiwas siempre han rendido tributo y honores a un lugar que va más allá de lo físico y su belleza, a un lugar que trasciende las barreras de lo espiritual, un escenario que conecta directamente con el alma de la mismísima madre tierra.

La Sierra Nevada de Santa Marta es para sus habitantes sencillamente el centro del universo, es el gran pico blanco que pretenden evocar sus sombreros y que significa la fecundidad de un lugar como pocos en el mundo.

Investigadores de todo el orbe coinciden en que este lugar es único en el planeta y que su riqueza es incalculable, allí la vida convive en todo su esplendor y es la zona protegida del planeta con mayor diversidad de especies y producción de agua, allí existen la mayor cantidad de aves, peces, mamíferos y anfibios amenazados del mundo y su geografía comprende desde las nieves perpetuas a los arrecifes coralinos.

Se encuentra situado entre los departamentos de la Guajira, Magdalena y Cesar. Foto: Shutterstock

El Parque Nacional Natural Sierra Nevada de Santa Marta es atravesado por 35 ríos y alberga más de 380 lagunas, razón que lo convierte en el ecosistema más variado y complejo del mundo cuya pérdida sería irreparable.

Este paraíso se precia de contar con las montañas más altas del Caribe y de Colombia, separado de los Andes es un sistema independiente que sobrepasa los 5.800 metros de altura y que acerca más al firmamento al visitante, razón por la cual a veces parece que el cielo se pudiese rascar y lograr que una cosquilla le saque una sonrisa transformada en rayo de sol o refrescante lluvia.

Dentro de sus dominios se encuentran las famosas playas Tayrona, llamadas así en honor a otra milenaria tribu que en los últimos años hace eco en extranjeros que motivados por la hermosura de la naturaleza vienen a dejarse embrujar por la más exótica e inigualable aventura, una aventura que miles y miles de visitantes quieren experimentar.

La Ciudad Perdida es un antiguo poblado indígena tayrona perteneciente a la ciudad de Santa Marta. Foto: Shutterstock 

Como es una zona de protección es absolutamente imprescindible que los visitantes tengan una conciencia netamente ecológica y disfruten de sus bondades mientras la protegen, pues en un lugar de incalculable belleza, también sería incalculable el daño que se le inflija.

En el Parque Nacional Natural Sierra Nevada de Santa Marta la conservación es la consigna más escuchada y practicada y hace parte de su esencia porque hasta hace solo 40 años fue descubierta en su interior una urbe, cuna de una civilización milenaria y que fue bautizada como “Ciudad perdida” y comprende el centro del Parque Arqueológico Teyuna.

De manera pues que son bienvenidos todos los visitantes del mundo, bienvenidos todos los amantes de la emoción y la conservación porque el Parque Nacional Natural Sierra Nevada de Santa Marta es un fortín natural de la contemplación; un lugar en donde los sentidos se alinean en armonía con el espíritu de la madre tierra para agradecerle gestar tanta belleza junta.

Ubicación

La Sierra Nevada de Santa Marta se encuentra repartida entre los departamentos de Magdalena, Cesar y La Guajira, en el Caribe colombiano, en jurisdicciones de los municipios de Ciénaga, San Juan del Cesar, Fundación, Aracataca, Mingueo, Santa Marta, Riohacha y Valledupar.

El parque incluye casi el 80% de toda la Sierra, que es la montaña costera más alta del mundo. Esta tiene una forma piramidal, con sus caras mirando al norte, sureste y suroeste. Es tan alta que es visible desde las ciudades de Santa Marta, Riohacha, y Valledupar.