Sincelejo

LA HERMOSA FLOR DE LA SABANA

Tome su pareja y siga la cadencia, muévase con alegría pero conserve el paso, no sea arrebatado ni se paralice porque esto es una fiesta y en las corralejas la emoción sube como la espuma de una fría cerveza y el calor de un buen aguardiente que en estas tierras abunda como las melodías del porro.

Sincelejo - Celebración

Los dominios del cacique Cincel cayeron rendidos ante la música de los pelayeros que con sus gaitas hicieron del porro algo más que un ritmo, lo convirtieron en la misma sangre que corre por las venas de los nacidos en Sincelejo, la capital mundial del porro, de las corralejas y del departamento de Sucre en el extremo noroccidental de Colombia.

Sincelejo domina la hermosa y fértil sabana sucreña y es el punto de partida de viajes fantásticos que conducen a manifestaciones imponentes de la naturaleza como golfos, ciénagas y el inmenso océano Atlántico. En sus planicies se puede apreciar la calidad de su ganado vacuno que tiene en la raza Cebú su mejor exponente y que le ha dado fama nacional e internacional, confirmando en la ganadería una de sus principales actividades económicas.

Sincelejo - Fiestas

Pero siga bailando y siga gozando porque la vida en Sincelejo es una fiesta que hay que gozar hasta que no quede ni una gota de sudor en el cuerpo y hasta que los músculos pidan descansar, para al otro día, seguir disfrutando de la sabrosura del porro; ese ritmo que combina la tradición europea, el ingenio americano y el sabor africano.

Muchas son las fechas en las que un acontecimiento importante origine una celebración pero ninguna fecha es tan esperada en Sincelejo como el 20 de enero, allí cuando el primer mes del año recién atraviesa su mitad y propios y turistas disfrutan de desfiles de carrozas, cabalgatas y alboradas a ritmo de fandangos y el infaltable porro. Sincelejo es una ciudad de alegría desbordante y que gracias a su temperatura mantiene muy arriba el calor de su carácter.

Carimañolas

La gastronomía de este creciente destino del turismo en Colombia es magnífica y hace agua la boca con sus carimañolas, mote de queso, bollo de plátano y carnero guisado. La comida del mar es otro bocado de inigualable delicia que hace de este lugar un magnífico paraje para comer muy bien.

Sincelejo es brisa del golfo de Morrosquillo que en menos de 50 kilómetros le permite a sus habitantes integrarse con el sabor caribe y disfrutar de paraísos como Tolú y Coveñas, envidiables destinos que muchos quisieran tener y son nuestros, son colombianos.

Sincelejo es también un símbolo de nuestra colombianidad porque en plazas como la de Majagual se tejen los sombreros vueltiaos, elementos que identifican nuestra nación en cada confín del planeta y que con cada trenzado consolidan el patrimonio cultural de esta región que se muestra a Colombia y al mundo como un destino novedoso que debe recorrerse y gozarse al máximo.

Visitar Sincelejo vale la pena, es un plan que no tiene reparos porque aquí el sabor caribe y el calor de su gente garantizan la diversión. Sincelejo es una joya con muchos quilates que no debe dejar de conocerse.