Actualización: Lun, 17 / Ene / 2011 12:52 pm
Lunes, 17 / Ene / 2011

El exceso de ejercicio perjudica al corazón

Decir que los excesos no son buenos para la salud no es nada nuevo. Una investigación con ratas liderada por científicos españoles señala que practicar actividades de resistencia de forma intensa y durante años podría ser, en algunos casos, perjudicial para el corazón.

El exceso de ejercicio perjudica al corazón

Según sus datos, aún preliminares ya que se han obtenido en estudios de animales, este tipo de ejercicio puede provocar alteraciones en la estructura y función del corazón que favorecerían la aparición de arritmias.


Como explican a Elmundo.es los doctores Lluis Mont y Anna Serrano Mollar, coautores de la investigación, hasta ahora se sabía que el ejercicio provoca cambios físicos en la anatomía del corazón (lo que se conoce como 'corazón de atleta'), pero éste es el primer trabajo que demuestra que el ejercicio intenso y mantenido en el tiempo "crea enfermedad".


"De confirmarse en humanos, nuestros hallazgos podrían tener importantes implicaciones para quienes practican ejercicio atlético de alto nivel", señalan estos investigadores, miembros del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Suñer de Barcelona, en las páginas de la revista 'Circulation'.


El riesgo potencial, aclara el texto, no afectaría a quienes practican ejercicio moderado de forma regular, sino a personas que pueden llevar haciendo una actividad muy intensa durante 20 ó 30 años. "El estudio se refiere al entrenamiento crónico, porque los daños tienen un efecto acumulativo", apuntan los investigadores.

"Nuestros resultados no pueden extrapolarse a formas más moderadas de ejercicio. La actividad física habitual confiere beneficios ampliamente reconocidos, como la prevención de las enfermedades cardiovasculares y la diabetes", añaden.

El estudio


Para el estudio, los investigadores sometieron a un grupo de roedores a una hora de ejercicio intenso diariamente durante cuatro, ocho y 16 semanas, tras lo que examinaron el estado de sus corazones.


Después, compararon los resultados con los de otro grupo de animales, que habían permanecido sedentarios.


Según sus estimaciones, la intensidad y duración del entrenamiento en ratones, podría equivaler en humanos a realizar una actividad física muy vigorosa durante 10 años.


Al contrastar los resultados, los investigadores observaron que sólo los animales 'maratonianos' presentaban anomalías en la estructura del músculo cardiaco, lo que se conoce como fibrosis (tejido cicatricial).


También observaron cambios en la función ventricular de estos animales, entre otras alteraciones que se relacionan con un mayor riesgo de arritmias.


Esto, según sus datos, sugiere que existe una relación directa entre el ejercicio intenso de resistencia realizado durante años y un incremento de las probabilidades de sufrir un problema en el ritmo del corazón.

Respecto a cómo se traslada esta observación con ratas sanas a la población general apuntan varias cosas: "En el caso de la fibrilación auricular, por ejemplo, ya hay diversos estudios que demuestran que el ejercicio multiplica por cinco, o por ocho el riesgo de sufrirla. Es decir, la observación clínica ya nos ha ofrecido de alguna manera un conocimiento claro de este fenómeno".

En el caso de otras patologías del ritmo, como las arritmias ventriculares o la muerte súbita, reconocen que es más difícil observar en la autopsia si la fibrosis (el tejido dañado) era previo o adquirido a consecuencia del ejercicio intenso.

Elmundo.es