Actualización: Lun, 23 / Sep / 2013 3:35 pm
Lunes, 23 / Sep / 2013

24 de septiembre Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Tiroides

En Colombia se presentan cada año 2.000 nuevos casos. 80% del cáncer de tiroides, corresponde a población femenina.

24 de septiembre Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Tiroides
La presencia de abultamientos en el cuello constituye el síntoma más frecuente de alerta. La ronquera y la dificultad para pasar los alimentos son síntomas de tumores más avanzados

Se busca que la gente tome consciencia de esta enfermedad que es diagnosticada cada año en 2.000 personas en Colombia, de acuerdo con el Instituto Nacional de Cancerología. 

La observación del cuello por parte del paciente o un simple examen de cuello por parte del médico general puede salvar vidas.

La incidencia de esta enfermedad se ha incrementado de manera significativa entre la población femenina. En el 2002, de 100.000 mujeres, 3,7 fueron diagnosticadas con este cáncer de tiroides, mientras que en el 2008 esta cifra subió a 7,9. La Doctora Gloria Garavito, coordinadora del grupo de Endocrinología del Instituto Nacional de Cancerología, afirma que “el cáncer de tiroides es el tercero más frecuente en las mujeres” y que “1 de cada 150 colombianas lo padecerá en algún momento de su vida”.

Si una persona percibe una masa o nódulo en su garganta, tiene ronquera y dificultades para tragar o respirar, debe acudir al médico para solicitar en primera instancia un examen de cuello. “Con una simple palpación del cuello por parte de un profesional, se podría descubrir un crecimiento anómalo en la tiroides”, asegura la Doctora Garavito.

Existen otras formas para detectar señales de alerta que son muy sencillas de aplicar. Cuando la gente se mira en el espejo y observa a una especie de “bulto” en su garganta, o cuando los hombres al afeitarse se sienten una bola en su cuello, es de suma importancia que consulten al médico, pues un diagnóstico temprano de Cáncer de Tiroides incrementa la efectividad de los tratamientos.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Cancerología, se ha avanzado en el diagnostico temprano del cáncer de tiroides con el uso de la ecografía de cuello y la biopsia de nódulos tiroideos, dirigida por ecografía. Estas nuevas técnicas permiten la detección de los nódulos tiroideos aún cuando estos se encuentran en sus fases más tempranas y son imperceptibles al tacto, lo que facilita las posibilidades de recuperación en los pacientes.

¿Qué es el cáncer de tiroides?
La tiroides es una glándula con forma de mariposa ubicada en la base de la garganta, que tiene como función en el adulto regular el metabolismo del cuerpo por medio de la producción de hormonas tiroideas cuyo oficio es decidir como utilizamos la energía que consumimos en los alimentos. Gracias a su funcionamiento se controla la frecuencia cardiaca, la temperatura corporal y la rapidez con que los alimentos se transforman en energía. En el feto y el bebé la hormona tiroidea es imprescindible para el buen desarrollo intelectual.

El Instituto Nacional de Cancerología asegura que el cáncer en esta glándula es el más común del sistema endocrino y se puede originar en cualquiera de las dos células que la componen. La célula encargada de producir la hormona tiroidea, puede dar origen a cánceres más comunes, llamados diferenciados tales como el papilar y el folicular, y menos frecuentemente a el anaplásico.

El otro tipo de cáncer de tiroides, se conoce como carcinoma medular y esta originado en una célula tiroidea que produce una hormona diferente llamada calcitonina.

Información de la Asociación Americana de la Tiroides señala que la mayoría de estos cánceres, exceptuando el anaplásico, pueden ser curados con facilidad si son diagnosticados en sus primeras fases. 

¿Cuáles son los factores de riesgo?
Además de la vulnerabilidad de las mujeres frente al Cáncer de tiroides, existen otros factores que pueden incidir. La exposición a la radiación en la cabeza y el cuello durante la niñez, el tener antecedentes de bocio (agrandamiento de la tiroides) o antecedentes familiares con cánceres de tiroides, y ciertas afecciones genéticas, también tienen influencia en el desarrollo de esta patología. 

¿Cómo se trata el cáncer de tiroides?
El tratamiento del cáncer de tiroides consiste en extraer por cirugía la totalidad de la glándula y cualquier tejido tumoral cerca de ella. Posteriormente y dependiendo de lo agresivo que sea el tumor, se indicará el uso de yodo radioactivo, para “fundir” las eventuales células tumorales que puedan haber quedado después de cirugía. Este último procedimiento requiere que las células tumorales estén con “hambre de yodo” lo que se logra dejando al paciente sin hormona tiroidea por 4 semanas o utilizando una inyección que se aplica en el musculo. Posteriormente el paciente deberá recibir hormona tiroidea tomada durante el resto de su vida.