Actualización: Vie, 24 / Jun / 2011 1:05 pm
Viernes, 24 / Jun / 2011

Conoce el beneficios del buen uso de las caricias

Basta una mirada, un perfume o algunas caricias para hacernos perder la cabeza. Para mantener el éxtasis, opta por el arte de las caricias y el diálogo de los sentidos.

Conoce el beneficios del buen uso de las caricias
El deseo se presenta al comienzo de la unión carnal. ¿Cómo hacerlo durar? Prueba a tomarte el tiempo de acariciar a tu pareja.

Escuchar la piel

El amor es algo más que el reencuentro de las mucosas genitales. En efecto, disponemos de 1 800 centímetros cuadrados de piel, la cual consta de 1 500 000 receptores. Éstos responden, instantáneamente, a las sensaciones provocadas por el roce de una caricia. Almacenan el placer y reclaman ser liberados cuando se colman.

“Para acariciar al compañero, debemos explorar la geografía sensual de la piel”, propone el sexólogo Gérard Leleu. Y agrega: “Ser cariñoso es buscar cierta poesía allí donde los movimientos podrían ser mecánicos. El vientre y la garganta como mesetas, las muslos como valles y colinas, los pliegues, los poros. Recorramos con el dedo los paisajes repletos de desiertos”.

Para extraer de las caricias todos los beneficios posibles, intenta estar totalmente presente. “Aguza la piel como aguzarías el oído”, sugiere el experto. La piel que recibe acoge los mensajes de los dedos; y al revés, la mano que da escucha lo que viene de la superficie cutánea. Intenta abandonarte al placer para intensificar las sensaciones. La persona que recibe las caricias puede concentrarse sobre su propia experiencia y estar a la escucha del propio cuerpo. Y no debe dudar en guiar a la pareja en su búsqueda. Recuerda que los besos son otra manera de acariciar. Explora la piel del otro centímetro por centímetro, lenta y voluptuosamente.

Los beneficios de las caricias

Las caricias procuran un mejor equilibrio nervioso, permiten relajar las tensiones y alcanzar la sensación de bienestar, incluso la euforia. Las razones son biológicas: las caricias activan los centros nerviosos del placer.

“Los centros hedonistas destilan en nuestro encéfalo y en la sangre diversas sustancias, entre ellas las famosas endorfinas”, explica Leleu. Marcado por una carga emocional profunda, el tacto ofrece un abanico de sensaciones, diferentes de las que se obtienen durante el coito.

El masaje en pareja: la antesala del acto amoroso

En una pareja, el masaje, como caricia global del cuerpo, puede funcionar como la antesala del acto sexual. “Pero no es todo, agrega Alain Héril, sofroanalista. Por su capacidad de escuchar al otro y por la calidad del tacto que desarrolla, el masaje facilita la expresión de afecto y la sensualidad, garantía de una relación sexual más placentera”.