Actualización: Mié, 09 / May / 2012 4:57 pm
Miércoles, 09 / May / 2012

Seguridad en lo que se quiere en el amor

Archivado en Sexualidad

El amor una aventura sin final establecido, depende de cuánto lo mimemos, de cómo lo alimentamos.Tú, como mujer, no eres criatura desvalida ni pasiva,  busca tu felicidad.

Seguridad en lo que se quiere en el amor
De un modo amoroso, pero firme. Porque una mujer que sabe lo que quiere deja de ir a la deriva, toma las riendas y muestra a su compañero qué significa realmente amar.

1. Cómo y por qué necesitas saber lo que quieres en el amor

Los tiempos han cambiado y las mujeres ya no somos lánguidas princesas a la espera de un príncipe rescatador. Si sabes lo que quieres en el amor te ahorrarás disgustos, podrás elegir mejor y además te convertirás en una mujer más atractiva, porque te mostrarás decidida y segura.

Cuando tienes claras cuáles son tus necesidades y preferencias, tus puntos débiles y tus fortalezas, lo que te nutre y lo que te debilita, entonces puedes decidir qué tipo de pareja te conviene.

La gran ventaja de saberlo es que a partir de ese momento tomas tu poder y empiezas a llevar las riendas de tu vida amorosa. Si no lo haces, tienes muchas posibilidades de equivocarte, sufrir, acabar sola o rompiendo con tus parejas.

Toma nota de estos 10 motivos por los que es tan importante que seas proactiva y asertiva en tus relaciones de pareja.

1. Él te refleja.
Las relaciones son un espejo que nos muestra muchas cosas de nosotros mismos. Si estás dispuesta a afrontar lo que él pueda reflejarte, la relación te ayudará a conocerte a ti misma, a madurar y a amar de forma madura. Eso es lo opuesto a huir de la intimidad.

2. Quejarte no sirve de nada. Es un desahogo momentáneo, pero no resuelve el problema. Si eres infeliz a su lado, más vale que dejes de gastar energía en la negatividad y empieces a emplearla en encontrar la forma de salir de esa relación, recuperarte y pedirle a la vida algo mejor.

3. Recibes lo que das. Todas las relaciones tienen momentos difíciles, pero si estás recibiendo demasiado de lo que no quieres, deberías plantearte qué estás aportando tú. ¿Exiges lo que no das? ¿Eres demasiado crítica con tu pareja? ¿Pretendes que cambie porque en el fondo no te gusta cómo es?

4. Te sientes poderosa. Cuando no sabes lo que quieres o no te sientes merecedora de amor, tiendes a conformarte con el primero que te halaga (porque te hace sentir deseada), a ser demasiado complaciente (por miedo a quedarte sola o a hacerte valer) o a aceptar lo inaceptable (porque, en el fondo, no crees que puedes estar con alguien que te trate bien). ¡Uf, piensa en el placer de librarte de todo eso!

5. Ya no te comportas como una víctima. Cuando sabes lo que quieres, ya no puedes pasarte la vida lamentándote porque lo que tienes no te satisface. Quejarse es más fácil que cambiar, y por eso muchas personas se convierten en eternas víctimas… Pero esa actitud acaba con tu autoestima y con tu poder. ¿Y verdad que no quieres eso?

6. Eres tú misma. ¡Ah, qué relax! No tener que fingir, ni torturarte con dietas o con juicios sobre tu forma de ser. Dejar de callar o reprimir tus pensamientos por temor a no gustarle. Nada puede compararse con la paz y el bienestar que sientes cuando te muestras tal y como eres. Pruébalo y verás que ya no podrás volver atrás.

7. Dejas de repetir patrones. Si hasta ahora todas tus relaciones acababan igual, o tus parejas eran sospechosamente parecidas, se debía a que estabas actuando movida por deseos inconscientes o creencias que adoptaste cuando eras una niña. En el momento en que te paras a analizar esos patrones, arrojas luz sobre tu comportamiento y no volverás a repetirlo ciegamente.

8. Le permites salirse de su papel de macho.
Recuerda que a los hombres, incluso en el siglo XXI, a menudo no se les permite estar en contacto con sus emociones y su mundo interior. Para ellos, conocer a una mujer con la que pueden dejar a un lado el personaje de duro que se ponen para sobrevivir en el ámbito laboral o con sus amigotes es un alivio. Y cuando tú eres libre, asertiva y sincera, le estás invitando a que él también lo sea.

9. Aprendes a ser feliz sola. Porque una mujer que sabe lo que quiere demuestra que es lo bastante fuerte como para llevar las riendas de su vida. Y no se convertirá en una princesa desvalida que pone su vida entre paréntesis a la espera de que llegue un príncipe azul. No. Tú eres feliz contigo misma y con tu vida. Lo que pasa es que te encantaría que apareciera un hombre maravilloso con el que multiplicar esa felicidad.

10. Te abres a lo mejor.
En la vida hay que saber decir “no” a lo que no queremos para poder hacer sitio a lo que “sí” anhelamos. Decir “no” a una pareja con la que no eres feliz es un gesto que requiere fortaleza y fe. Piensa que te verás recompensada con el regalo de la paz interior y que eso te conducirá a conocer a alguien con quien realmente serás feliz.