Actualización: Vie, 21 / Ene / 2011 2:20 pm
Viernes, 21 / Ene / 2011

El precio social del amor

Cuando la pasión entrelaza la vida de dos personas, el círculo habitual de relaciones de ambos suele acusar el impacto.

El precio social del amor

La distancia física y emocional con las personas que hasta ese momento eran muy cercanas a la nueva pareja parece aumentar de manera tan intensa como inexplicable.

Carlos C. y María M. sólo tienen tiempo, ojos y oídos el uno para el otro. Van perdiendo contacto, tanto en calidad como en cantidad, con las personas con las que hasta hace muy poco exactamente hasta el momento de iniciar su apasionado romance,  compartían, charlas, confidencias, reuniones y buenos y malos momentos

Para Carlos sólo existe María; para ella sólo existe él. Sus respectivas amistades de toda la vida, hasta hace poco cercanas, ahora hacen parte del mundo exterior. Asisten a este alejamiento social con una mezcla de asombro y enfado, porque se sienten desplazados, dejados de lado e incluso rechazados.

Lo que le ocurre a la flamante y apasionada pareja no es un caso aislado. Suele sucederles a muchas personas que caen bajo las flechas de Cupido, de acuerdo a una reciente investigación de la Universidad de Oxford, en el Reino Unido, que consistió básicamente en preguntar a un grupo de personas sobre su círculo de amistades más cercanas y cómo se modificó su relación cuando se produjo un romance en su vida.

Los expertos británicos dirigidos por Robin Dunbar, profesor de antropología evolutiva en la Universidad de Oxford, comprobaron que el núcleo de amistades de una persona, que suele estar formado por una media de cinco individuos, se reduce en al menos a dos cuando se inicia una relación romántica y ésta se instala en la vida diaria.

De acuerdo a Dunbar, quienes viven una relación amorosa sólo tienen cuatro amigos en lugar de tener el típico círculo de cinco amistades promedio. Y, si se tiene en consideración que una de esas personas cercanas es la nueva pareja de la que se han enamorado, significa que han renunciado a dos amistades.

"Si no se mantiene un contacto personal asiduo con los amigos, el compromiso emocional comienza a caer muy rápidamente, señala el profesor Dunbar.

El antropólogo cree que este alejamiento de las amistades se produce porque la atención de la personas está tan centrada en su nueva pareja que no llegan a percibir a otras personas con las que vienen manteniendo una gran cercanía emocional y con las que están estrechamente vinculadas, por lo que algunas de estas relaciones amistosas comienzan a deteriorarse. EFE