Jaime Granados: La Reforma: nuevo "disco duro" de la justicia colombiana
Colombia.com (24/Ene/2003): Según los académicos, Colombia tiene un sistema de justicia con 200 años de retraso, dato nada alentador cuando el país cuenta con una de las tasas más altas de criminalidad en el mundo. Los procesos escritos con el correr del tiempo se han quedado acumulados, congestionan hoy día los archivos jurídicos y le dan una enorme ventaja a la impunidad y a la corrupción, flagelos que se pretenden eliminar con la nueva Reforma a la Fiscalía y al sistema penal.
A finales de 2002, el Congreso de la República aprobó el proyecto de Reforma a la Fiscalía y al Sistema Penal que le pondrá un nuevo “disco duro” al manejo de la justicia en el país. Podría decirse que éste será uno de los más grandes cambios que se registrará en la historia nacional.
En un proceso que tardará hasta el 2008, Colombia gradualmente verá transformado su sistema inquisitivo mixto a un sistema acusatorio (parecido al estadounidense), en donde todo se realizará en una audiencia oral y cualquier persona podrá tener acceso al desarrollo de un proceso.
¿Cuánto tiempo tardará? ¿Cuáles serán esos cambios? y ¿Cuánto costará? son algunas de las preguntas que www.colombia.com le formuló al académico y abogado Jaime Granados, que conforma la Comisión
Fiscalía General de la Nación.
Redactora de los proyectos de ley que se requieren para adoptar el nuevo Sistema Judicial Penal.
¿Qué significa para el país la aprobación de la Reforma a la Fiscalía y al Sistema Penal?
Pocas reformas en la historia de la República tienen la posibilidad de impactar con fuerza, cambiando las instituciones de justicia como ésta. Hasta ahora la justicia en Colombia ha transitado por un esquema que ya se ha abandonado en muchos lugares del mundo con procesos escritos, largos, de muchos folios, en donde la comunidad no tiene acceso real, ni las víctimas siquiera; procesos que conducen, por su propia ineficiencia, a la impunidad.
¿Qué busca la Reforma?
Busca desmontar esos defectos del sistema histórico colombiano. Busca un sistema donde no sea escrito, sino oral; es una reforma que está orientada a que los procesos no sean en expedientes, sino en audiencias de frente a la comunidad donde el juez, el fiscal y las víctimas tengan real cabida y derechos.
¿Por qué la implantación del sistema acusatorio va a ser gradual?
No podemos aprobar una reforma y ponerla a regir inmediatamente porque va a fracasar. No se tiene la infraestructura y se carece de los medios para pasar de la escritura a la oralidad.
Ello implica cambiar unos hábitos por unos nuevos donde habrá un proceso de ajuste. Por eso la Reforma entraría a regir a partir del 1 de enero de 2005, y se extendería su puesta en marcha por un espacio máximo de tres años. Quiere decir, que a más tardar el 31 de diciembre de 2008, debe estar plenamente rigiendo en todo el territorio nacional.
¿Por qué no se debería arrancar antes de 2005? Porque la Reforma necesita de un desarrollo normativo, cambiar la legislación, los códigos, entre otros. Para ello el Congreso debe estudiar y aprobar las leyes que correspondan.
¿Cuáles serán los cambios básicos?
Podríamos decir que es cambiar el "disco duro". Uno de los cambios que va a requerir es en infraestructura física: salas de audiencia y equipos de tecnología de punta.
Por ejemplo en Bogotá, para el número de casos que se manejan necesitaríamos
por lo menos 100 salas de audiencia y ahora no llegamos a las diez.
También incluye todo el proceso de ajuste del personal, de prepararlos, de disminuir la carga burocrática, en otras palabras, menos personal administrativo y más de oficio a la justicia.
Hoy día, por cada tres funcionarios que tiene la Fiscalía, dos son administrativos y sólo uno técnico. La idea es que sea al revés; y eso mismo se puede replicar a los jueces de la judicatura. La idea es hacer un reacomodo de las funciones.
¿Qué ventajas se tienen con la Reforma?
Lo que se trata es que exista un procedimiento donde la voz sea capturada por un medio magnético, donde los documentos y pruebas puedan manejarse mediante video, incluso, donde se pueda utilizar la teleconferencia.
Esto ofrece múltiples alternativas que son difíciles de realizar inmediatamente porque no hay los medios.
¿Cuánto costará este proceso?
Se está preparando un estudio que determine cuánto puede valer. No le puedo dar cifras ahora, pero sí cuanto le costó a Chile que lleva una década en este proceso. Si hablamos del día cero al último, esta transformación a Chile se le calcula un costo de 500 millones de dólares.
En Chile fue costoso porque no tenía Fiscalía, Colombia ya la tiene, quiere decir que lo que falta es infraestructura física, tecnológica y material.
Ciertamente el costo en el país será inferior a lo que costó en Chile. Desde el punto de vista de las finanzas no es tan grave, porque más que gastar o invertir sumas altas, es reasignar mejor los recursos disponibles.
¿Cuánto cuesta el sistema actual colombiano?
La justicia en Colombia no es barata; estamos hablando que sólo la Fiscalía gasta un millón de dólares diarios; a esto se le suma lo que cuestan los jueces, la policía y el aparato de justicia.
En la Fiscalía (después de 10 años de creada) en lugar de disminuir el represamiento, éste se incrementó. Actualmente el estancamiento del ente acusador año tras año, de 200 mil que eran en el 93, llegó a 867 mil en el 2001, y resulta que la Fiscalía del 93 tenía la mitad del tamaño de la actual.
Por
más que se inviertan recursos en la justicia, el sistema no permite solucionar, sino que se represa; y hay que reconocer que la productividad por fiscal, se ha incrementado en un 10 al 12% anual.
¿Habrá cooperación internacional?
Además de la ayuda que ofrece el Plan Colombia, existe cooperación a través de la Banca Multilateral. Porque el BID y el Banco Mundial se dieron cuenta que una de las razones principales por las cuales el subdesarrollo se convertía en un problema permanente era por la falta de instituciones.
Por eso, hay préstamos en condiciones blandas de 15 ó 20 años para pagarse con unos intereses bajos. Los recursos van dirigidos a tener salas de audiencia, equipos modernos de investigación y funcionarios.
También hay otro tipo de cooperación bilateral como las Ong’s, las de universidades y centros de pensamiento dispuestos a ayudar.
¿Qué códigos van a cambiar?
Necesariamente el Código de Procedimiento Penal, el Código Carcelario, la Ley Estatutaria de Administración de Justicia; para dar un nuevo diseño de arquitectura judicial que hoy día no existe.
Habría que hacer un nuevo Estatuto de la Fiscalía, porque se trata de una nueva, y por último, se necesita un Estatuto de Defensoría Pública, porque hay que crear condiciones que permitan que las personas que no tienen recursos (la gran mayoría de los colombianos), tengan la opción real de una defensa.
De 1 millón 200 mil procesos en promedio que hay en la Fiscalía, sólo 70 mil tienen defensor público, es decir, que la cobertura no llega al 8%.
¿Cuáles han sido los adelantos desde que fue aprobada hasta hoy?
Hasta ahora se está comenzando, la Constitución ordenó crear una comisión para poder preparar los proyectos, ésta se instaló públicamente el pasado 15 de enero.
Se trabaja en la metodología, el cronograma y todo apunta a que, en esta semana se empiece un trabajo a fondo para cumplir con una encomienda que apenas da seis meses para formular los proyectos, quiere decir, que tenemos plazo hasta el 20 de julio.