Colombia.com Bogotá Miércoles, 24 / Oct / 2018

El impactante testimonio de Íngrid Betancourt ante la JEP

La excandidata presidencial le contó a los magistrados de la Sala de Reconocimiento lo que vivió, antes, durante y después de su secuestro.

El impactante testimonio de Íngrid Betancourt ante la JEP
Íngrid Betancourt entrega sus informes sobre secuestro político a la Sala de la Reconocimiento de la JEP: Foto: @JEP_Colombia

Íngrid Betancourt, excandidata presidencial de Colombia  que duró más de seis años secuestrada, afirmó este miércoles ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) que la antigua guerrilla de las FARC usaba a los secuestrados como escudo político para en verdad dedicarse al negocio del narcotráfico.

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Betancourt recordó que "el secuestro era la utilización de nuestras vidas con el objetivo de seguir delinquiendo como cartel de la droga y dar la impresión de tener un criterio político, cuando en realidad lo que hacían era delinquir".

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Fue de esta manera en la que se refirió la excandidata durante su testimonio por medio de una videoconferencia desde Francia ante la JEP como víctima de secuestro de la antigua guerrilla de las FARC, convertida en la actualidad en un nuevo partido político.

"A nosotros nos mantuvieron encadenados a un árbol durante muchos años o con otros compañeros, yo era la única mujer y al compañero le tocaba ir conmigo a los chotos (baños). Había cadenas livianas para quienes querían premiar, y unas muy pesadas, una especialmente pesada para mí, había un guerrillero que se ensañó tanto contra mí, que me apretaba tanto la cadena que yo no podía pasar saliva”.

La JEP como organismo judicial establecido para juzgar los crímenes de los actores del conflicto armado y también se supone que es uno de los pilares del acuerdo de paz firmado entre las FARC y el Gobierno Nacional de Juan Manuel Santos en noviembre de 2016.

El Secuestro

La excandidata presidencial fue secuestrada el 23 de febrero de 2002 en el municipio de San Vicente del Caguán, en el departamento del Caquetá, junto a su fórmula vicepresidencial para ese entonces, Clara Rojas durante un viaje como parte de su campaña presidencial.

Betancourt relató, con la voz entrecortada y lágrimas, que los tratos que recibió por parte de los guerrilleros durante los más de seis años de secuestro la hicieron sentir un "descenso al infierno".

“Tuvimos hambre, la comida siempre fue arroz y cuando teníamos suerte era lenteja o pasta, nos daban cancharinas, que era harina frita, en la mañana, estábamos conformes con eso, pero la maldad se da, por ejemplo, cuando estoy haciendo fila para que me den mi ración en la mañana y el guarda bota la comida al piso y me dice, ‘ya no queda nada’”, o cuando escupían en mi olla”.

Denunció que la comida que recibían era de mala calidad y que incluso en ocasiones los guardias escupían sobre sus alimentos.

"Algunas veces no teníamos mucho que comer. En esos seis años, cuatro meses y nueve días de cautiverio la comida siempre era arroz. Cuando teníamos suerte nos daban lenteja y pasta. Nos conformábamos con eso", detalló Betancourt.

Además, señaló que a los secuestrados no les daban los medicamentos para sus enfermedades y que además fueron encadenados a árboles.

“Nos pusieron números y apodos para no decirnos nuestros nombres, a mí me decían la garza, perra, ganado, paquete. La diferencia de trato en una guerrilla machista y misógina con las mujeres. A mí no me daban permiso de orinar, me pasaban un tarro para que orinara ahí, encima de mis compañeros. Tenerse que bañar en un caño infestado de pirañas cuando uno tiene el periodo. Eso era un mal menor que la humillación de saber que llegaba el guerrillero a distribuir lo del aseo y me decía que no había toallas higiénicas y me daban menos papel, terminaba por desbaratar la ropa que me daban para poder usarla”.

Betancourt aseguró que también recibió maltratos por el hecho de ser mujer y que le ponían "apodos denigrantes" como "garza", "cosa", "ganado" y "paquete".

"Los comandantes premiaban con ascenso a los guerrilleros que tenían comportamientos soeces, vulgares, irrespetuosos con las secuestradas", relató.

Contó también que durante su cautiverio intentó fugarse varias veces y que por eso la golpearon y recibió otros castigos "terribles", que, dijo, cambiaron su forma de relacionarse con las personas.

Por último, Betancourt aseguró que la FARC debe reparar a las familias de los soldados que murieron en operaciones para su rescate y que "parte de la condena" debe ser que "construyan con sus propias manos las viviendas que muchas víctimas tuvieron que perder por su culpa". De acuerdo a información suministra por la agencia Efe.

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Durante los últimos días se han desarrollado varios testimonios, sumado al de la excandidata como los de los exparlamentarios Luis Eladio Pérez y Oscar Tulio Lizcano, así como a los del general en retiro de la Policía Luis Mendieta y los políticos Alan Jara y Sigifredo López. 

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Redacción Actualidad - Colombia.com