Reclusos en Córdoba apoyan labores de emergencia tras desbordamiento del río Sinú

Reclusos de Montería salieron a apoyar labores comunitarias tras el desbordamiento del río Sinú, que deja miles de damnificados en Córdoba.

Por: Laura Campo • Colombia.com
Emergencia por inundaciones en Córdoba. Foto: Shutterstock
Emergencia por inundaciones en Córdoba. Foto: Shutterstock

Reclusos de Montería salieron a apoyar labores comunitarias tras el desbordamiento del río Sinú, que deja miles de damnificados en Córdoba.

Internos de la cárcel de Montería apoyan a damnificados por la creciente del Sinú

La emergencia por las lluvias en el departamento de Córdoba no solo dejó viviendas bajo el agua y hogares damnificados. También cambió, por unas horas, la rutina al interior de la cárcel de Montería. Un conjunto de personas privadas de la libertad salió a las calles para ayudar en las labores de apoyo a los damnificados por las inundaciones del río Sinú.

La capital de Córdoba afronta uno de los episodios más difíciles de los últimos años. Las lluvias constantes en la región Caribe hicieron que el río sobrepasara su nivel habitual, impactando tanto zonas urbanas como rurales. Barrios enteros resultaron inundados y decenas de corregimientos de Córdoba reportaron daños en viviendas, cultivos y carreteras.

En medio de esta incertidumbre, algunos internos hicieron parte de una jornada de trabajo comunitario bajo la visión de Justicia Restaurativa. Con palas en mano y botas embarradas, colaboraron a retirar sedimentos de las calles y a llenar costales con tierra para levantar barreras que detengan el avance del agua, con mayor prioridad en sectores como Boca de la Ceiba.

Desde el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) informaron que estas acciones buscan promover procesos de resocialización y también, brindar un respaldo concreto a la comunidad en momentos difíciles. La imagen de los internos trabajando junto a las personas del sector llamó la atención en redes sociales y generó diversos comentarios.

Las cifras oficiales muestran la magnitud de la situación. Según el reporte de la Alcaldía, 18 corregimientos, 47 veredas y 24 barrios en seis comunas presentan daños. En la zona urbana operan 16 alojamientos temporales que auxilian a 5.735 personas, mientras que en áreas rurales hay siete puntos adicionales con 914 damnificados.

Las autoridades locales notificaron que más de 44.000 personas han recibido algún tipo de ayuda humanitaria, entre mercados comunitarios y entregas familiares. Sin embargo, la reactivación tomará tiempo. Muchas familias perdieron enseres, electrodomésticos y parte de sus ingresos.

En medio de la incertidumbre que deja la creciente, el apoyo de los internos evidenció que la emergencia ha unido esfuerzos desde varios frentes. Más allá del debate que pueda traer la medida, lo cierto es que la ciudad esta pasando por una prueba colectiva donde cada mano cuenta para empezar a reconstruir.