Por: Juan Carlos García Sierra • Colombia.com

Alfonso Lizarazo descubrió que no hay sábados ni días muy felices en la política nacional

Alfonso Lizarazo, el conductor de ‘Sábados Felices’, el referente del humor en la televisión colombiana, abandonó las cámaras para ir al Senado y descubrió que la política no es chistosa.

Alfonso Lizarazo fue el creador del longevo programa de humor 'Sábados Felices'. Foto: Youtube
Alfonso Lizarazo fue el creador del longevo programa de humor 'Sábados Felices'. Foto: Youtube

Alfonso Lizarazo, el conductor de ‘Sábados Felices’, el referente del humor en la televisión colombiana, abandonó las cámaras para ir al Senado y descubrió que la política no es chistosa.

Cuando Alfonso Lizarazo decidió lanzarse a la política muchos pensaron que se trataba de un chiste, lo extraño es que él no contaba chistes, pero sí presentaba a quienes los contaban en ‘Sábados Felices’, el programa humorístico por excelencia de la televisión colombiana creado por el santandereano por allá en 1972, y que es considerado uno de los programas más antiguos de la televisión mundial.

La inconfundible voz de Alfonso Lizarazo, la que le sirvió para ser el rey de los disc jockeys en los años sesenta, quería trasladarse de los estudios de televisión en el centro de Bogotá a solo unas cuadras más arriba, y allá, en el Congreso de la República quería hacerse escuchar, quería que se sintiera con fuerza para ser la de aquellos que históricamente habían sido ignorados.

Alfonso Lizarazo, en medio de lo chistoso que pudiera ser contar con un programa de humor, realizó desde inicios del programa una tarea muy seria y especialmente noble, porque con la popularidad de elenco y la suya, construía escuelas en lugares rurales y apartados de la geografía nacional y gestionaba recursos para dotarlas, esto en medio de la campaña llamada ‘Lleva una escuelita en tu corazón’, que prácticamente se acabó cuando él dejó el programa.

Cuando llegó al senado en 1998 se dio cuenta que la política colombiana no era seria, más bien era un chiste mal contado por algunos cuentachistes que se reían del pueblo a punta de corrupción, por lo que su paso por el organismo legislativo no fue muy agradable, allá no fue protagonista, y la verdad, pocas sonrisas le produjo.

Lizarazo fue integrante de ese pequeño grupo de personas dedicadas al humor y el espectáculo que fueron picados por el bicho de la política del Congreso, de él hicieron parte compañeros del programa Sábado Felices como Hugo Patiño “El príncipe de Marulanda”, Juan Ricardo Lozano “Alerta” y Fabiola Posada “la gordita Fabiola”.

Alfonso Lizarazo terminó su periodo como senador de la República en 2002, el año en el que Álvaro Uribe tomó las riendas de una Colombia convulsionada y dominada por las guerrillas, el hombre de radio y televisión que puso a bailar y a reír a diferentes generaciones de colombianos decidió alejarse de la política y también de las cámaras de televisión y los micrófonos.

Gracias a muchos años en la radio y en la televisión, Alfonso Lizarazo pudo retirarse sin afugias económicas y disfrutar de una merecida jubilación al lado de su familia, actualmente reside en la ciudad de Barranquilla, pero aún muchos colombianos lo extrañan, porque su carisma, su voz y estilo marcaron buena parte de la historia de la televisión colombiana.

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