Once Caldas - Junior: el campeón de la Liga BerPlay se ahogó en la altura de Manizales

En el enfrentamiento entre hermanos, Junior de Barranquilla sufrió al mayor de los Barrios en el Palogrande.   

Por: Carlos Guevara • Colombia.com
Michael Barrios fue el encargado de poner en ventaja al campeón de la Copa Libertadores. Foto: Twitter @oncecaldas
Michael Barrios fue el encargado de poner en ventaja al campeón de la Copa Libertadores. Foto: Twitter @oncecaldas

En el enfrentamiento entre hermanos, Junior de Barranquilla sufrió al mayor de los Barrios en el Palogrande.   

Este jueves 12 de febrero, el campeón de la Liga BetPlay parece haberse adelantado al viernes 13, pues en desarrollo de la sexta fecha del rentado local, Once Caldas encontró argumentos suficientes para imponerse 2-1 ante el Junior, cortando así la dinámica positiva del cuadro barranquillero y reafirmando, poco a poco, su condición de anfitrión complicado en los 2.160 metros de altura.

Apenas iniciado el partido, en los primeros compases, en los primeros instantes, Jefry Zapata apareció para adelantar a los manizaleños con una anotación tempranera, concretada al minuto seis, que modificó el panorama y obligó a los visitantes a reorganizar su libreto.

Junior reaccionó con rapidez, intentando equilibrar la balanza, tratando de ajustar sus líneas y su circulación. Así, en una secuencia ofensiva que evidenció su capacidad de respuesta, Joel Canchimbo estableció el empate hacia el minuto 16. La igualdad parecía insinuar un trámite abierto, de ida y vuelta, con alternativas repartidas, aunque Once Caldas optó por mantener intensidad, por insistir, por perseverar en su búsqueda ofensiva.

Esa persistencia encontró recompensa antes del descanso. A los 35 minutos, Michael Barrios firmó una acción individual que terminó en gol y que devolvió la ventaja al conjunto local. El tanto, celebrado por la afición y asumido como un impulso anímico, terminó marcando la diferencia en un encuentro que todavía tenía trayecto por recorrer, recorrido por transitar.

La segunda mitad presentó un guion distinto, ligeramente distinto. Junior monopolizó la posesión, adelantó líneas y buscó alternativas desde el banco, incluyendo la participación de futbolistas experimentados que intentaron modificar el ritmo.

Sin embargo, esa tenencia no se tradujo en claridad ofensiva, ni en ocasiones contundentes, debido en buena parte al orden defensivo del Once Caldas, que sostuvo su estructura, que resistió sin mayores fisuras, que administró el resultado con disciplina.

Al cierre, la victoria dejó consecuencias en la clasificación parcial, pues el equipo de Manizales alcanzó diez puntos y se ubicó en la zona alta de la tabla, mientras el conjunto barranquillero permaneció con nueve unidades, sumando un revés adicional en el campeonato.

Así, en términos generales, el compromiso terminó evidenciando que la presión del local y la siempre complicada altura para los equipos que juegan al nivel del mar, fueron suficientes para inclinar el marcador en una noche que mantuvo la atención en Barranquilla pese al Carnaval.