Por: Redacción Tecnología • Colombia.com

Elva Heaster, la mujer que pudo dar testimonio de su asesinato desde 'El Más Allá'

Elva Heaster, ha sido el único "fantasma" que ha podido dar testimonio en un Juzgado sobre cómo había sido asesinada.

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Este sería el primer juicio "público" en el que participó un supuesto "fantasma". Foto: Shutterstock
Este sería el primer juicio "público" en el que participó un supuesto "fantasma". Foto: Shutterstock

Elva Heaster, ha sido el único "fantasma" que ha podido dar testimonio en un Juzgado sobre cómo había sido asesinada.

Elva Heaster "asistió" a un Juzgado con su madre, Mary Jane Easter para dar versión de lo que le había ocurrido, tras ser asesinada. Sí, ha sido el primer "fantasma" en declarar sobre su propio feminicidio; esta es la bizarra historia. 

Según los datos bibliográfios, Mary Jane Heaster habría "recibido" a su hija en sueños para contarle, lo que su esposo, Eramus Trout Shue le había hecho. 

"No tuve ningún desmayo eterno, mi esposo fue quien me quitó la vida", le repetía Elva a su mamá, que sin dudarlo, ni pensar que la harían pasar por loca se presentó con el fiscal del caso y plantó su versión. 

“¿Está segura de que esas ‘visitas’ no fueron sueños? No, sin duda ella se apareció frente a mi y contó lo que él le había hecho con sus propias manos", dijo la mujer frente a las autoridades del condado de Greenbrier, en el este de Estados Unidos.

Aunque existía poca evidencia, de que Elva habría perecido a manos de su esposo, los jueces determinaron que el hombre merecía cadena perpetua por atentar contra su esposa, en calidad de indefensión.

El veredicto del jurado jamás reveló si había tomado en consideración el supuesto "encuentro fantasmal" de la madre de la víctima, pero ha sido uno de los juicios donde "un fantasma" ha podido dar versión de lo que ocurrió con su deceso. 

Aunque se desconocía si la madre de la joven tenía "poderes sobrenaturales", lo cierto es que por el desconsuelo de perder a su primogénita, luego la veía 'divagando' entre las calles de la ciudad, con el rostro oprimido y triste.