Por: Camila Méndez Sastoque • Colombia.com

El páramo Cruz Verde cuenta con una de las cascadas más frías: Cómo llegar, precios y recorridos

Los alrededores de Bogotá son espacios naturales llenos de páramos, lagunas, cascadas, flora y fauna para conectarse con la madre Tierra.

Foto: Shutterstock
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Los alrededores de Bogotá son espacios naturales llenos de páramos, lagunas, cascadas, flora y fauna para conectarse con la madre Tierra.

Cerca de la capital colombiana hacia una variedad de espacios y zonas verdes acompañadas de bosques, páramo, lagunas, fauna y flora que son la escapada ideal para conectarse con la naturaleza a poca distancia.
 
Colombia es reconocida por tener un gran porcentaje de hectáreas con páramos, entre ellos destaca uno especial que limita entre la ciudad de Bogotá, La Calera y Choachí, conocido como páramo Cruz Verde, el cual ayuda a regular y conservar la biodiversidad de la zona.
 
Es importante resaltar que este páramo hace parte de los páramos de Sumapaz, considerado uno de los más relevantes del mundo gracias a la biodiversidad que alberga allí, entre animales y plantas únicos de la región.
 
Entre sus grandes atractivos están las cascadas que descienden generando un espectáculo natural, entre ellas la Cascada de la Abuela, que se ubica dentro del parque Ecológico Matarredonda a tan solo 30 minutos de la salida sur de Bogotá. Para llegar allí se debe realizar un recorrido por un sendero y realizar el pago de la entrada al parque, la cual tiene un valor de $14.000 pesos colombianos para colombianos y $16.000 pesos colombianos para extranjeros.
Con este valor, todos los asistentes tienen la oportunidad de conocer la cascada mencionada, pero también la Laguna Teusacá, y el recorrido es de alrededor 3 horas a un ritmo moderado.
 
El agua de la cascada se caracteriza por ser demasiado fría, por ende es importante seguir las recomendaciones de no permanecer demasiado tiempo, pues según reseñas de los asistentes, luego de un minuto el cuerpo podría empezar a adormecerse.
 
Si se continúa con la ruta se llega a las Lagunas de Peña Azul, un espacio de mucha humedad, se debe tener en cuenta que el recorrido siempre va en ascenso, así que es recomendable tener un previo calentamiento y acondicionamiento para lograr llegar al punto final conocido como La Cara del Indio.
 
Durante el recorrido se podrá ver la icónica flora como el Frailejon, icónicas vistas panorámicas del páramo, puentes, lagos hasta cuevas.