Santander

Por: Redacción Turismo • Colombia.com

Barichara, un espíritu labrado con cincel y mucha inspiración

Los guanes, pobladores ancestrales de estas tierras, encontraron en este paraje único, un lugar
para el verdadero descanso y para reactivar el espíritu y regocijar el alma.

El pueblo más hermoso de Colombia. Foto: Shutterstock
El pueblo más hermoso de Colombia. Foto: Shutterstock

Los guanes, pobladores ancestrales de estas tierras, encontraron en este paraje único, un lugar
para el verdadero descanso y para reactivar el espíritu y regocijar el alma.

Naranja es el color del alma y del espíritu de una tierra, que, agradecida con la naturaleza, decidió inmortalizar en piedra los pasos de los indígenas guanes, hombres y mujeres que cargaron de ímpetu y vigor a los nacidos en las tierras santandereanas, verdaderos remansos de paz y emoción, de ahí su nombre, que en lenguaje guane significa “lugar para el descanso”.

Ubicado en la provincia de Guanentá, llamada así en honor al cacique indígena que llevaba un cóndor en su pecho y que dio origen al orgullo santandereano, Barichara es un lugar que se sale de cualquier parámetro, es distinto, único; un espacio selecto y de naturaleza particular, que, en un país lleno de poblaciones hermosas, sigue haciendo parte de las preferencias de quienes buscan lo más hermoso.

Barichara, el pueblo más hermoso de Colombia, tiene una atmósfera única, con los años se h convertido en un destino para los amantes de la abstracción, el recogimiento y hasta el misticismo, pero también por aquellos bohemios y románticos a los que un ambiente privilegiado brinda emoción y regocijo espiritual.

Barichara es un pueblo de una fe tan fuerte como las rocas trabajadas desde hace siglos, y a la aparición de la Madre de Dios en estas tierras se debe que la herencia indígena haya calado en el alma de sus habitantes, personas orgullosas, pero con una amabilidad que siempre invita a volver. 

Este destino del departamento de Santander huele a café negro recién hecho, sabe a cacao y a hormiga culona, el olor del cabro y la pepitoria abre el apetito hasta al más refinado paladar; Barichara es motivación para los sentidos y para las emociones.

En las últimas décadas, Barichara ha logrado desarrollar un especial soporte hotelero y los visitantes gustan de sus cafés, bares y restaurantes porque la arquitectura colonial de la población tiene una connotación mágica que atrae al turista nacional y también al foráneo, que gracias a la hospitalidad santandereana se sienten como en casa.

Barichara cuenta con enorme oferta de sitios de interés, los hay naturales como el Parque Natural La Chorrera y plazas y casas coloniales que fueron habitadas por ilustres personajes como Aquileo Parra, el único presidente de la República nacido en Santander. 

Los caminos cimentados por el aventurero e ingeniero alemán Geo Von Lengerke, quien dejó numerosa prole en la cercana Zapatoca, son otro atractivo, igual sucede con el Puente Grande, testigo de una época colonial de apellidos y abolengos, y el infaltable centro histórico, un lugar que evoca a la cepa andaluza que parece remontarse siglos atrás. 

La descripción de Barichara se queda corta en adjetivos, pero visitar esta población es un compromiso con la belleza natural.

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