Actualización: Jue, 22 / Oct / 2015 4:02 pm
Jueves, 22 / Oct / 2015

¿Cómo hay personas que no son celosas?

Si deseas que tus hijos sean adultos con una autoestima alta, seguros de sí mismos y que no sientan celos, aprende estas seis cosas que hace toda madre para no criar hijos celosos.

¿Cómo hay personas que no son celosas?
¿Cómo hay personas que no son celosas?

Aunque pueda parecerte extraño, existen personas que al parecer no sienten celos o bien si los sienten no lo demuestran. O son capaces de controlar esa emoción de una manera tan hábil, que no los perjudica.

No es que simplemente repriman esa sensación, lo que ocurre es que esta emoción no es tan fuerte como en los demás. Esto se da en hombres y mujeres que tienen mucha confianza en sí mismos y, desde luego, ya sabes que la base de toda buena relación es la confianza.

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Pero, ¿cómo es que hay personas así? El origen radica en la crianza que el niño reciba en casa. Por esa razón, a continuación te revelaré la forma en la que puedes criar a tus hijos seguros de sí mismos, que sean capaces de confiar en ellos y en las personas que les rodean.

1. Procura que la infancia de tus hijos sea feliz: Ofrécele a tu hijo seguridad por medio del afecto que tienes hacia él. No se trata de que lo llenes de obsequios, éstos no valen para nada si no compartes tiempo de calidad.

Dile cuánto le amas, abrázalo, realiza actividades con él y habla siempre de manera muy franca con el respecto a las cosas buenas y malas de la vida. No solo es cuestión de criar un hijo que confié en sí y en los demás, es darle las herramientas para que se ame y nadie se aproveche de él por su capacidad para confiar en los demás.

2. Ayúdalo en su vida social: Esto le ayudará a desarrollar habilidades sociales que le permitirán conocer la manera de relacionarse con los demás. Aprenderá a elegir a sus amistades y a hacerse valer y respetar por sus iguales. De esa forma, desarrollará valores como el servicio, lealtad, sinceridad, honestidad, que siempre son necesarios para relacionarse con las demás personas y con su futura pareja.

3. Constrúyele una autoestima alta: No importa si es delgadito o gordito, alto o bajo, el amor por sí mismo no radica en el aspecto físico, sino en la percepción del tipo de persona que cada uno es. Es decir, en la relación que se tiene consigo mismo.

Esto se construye a través del cuidado personal y del reforzamiento positivo que reciba en casa como halagos por sus triunfos, apoyo en momentos de dificultad o frustración. Enséñale que también se apoye a sí mismo, que cuando sienta que no puede más con una situación, se diga para sí: “Yo puedo”. 

4. Haz que tome sus propias decisiones y guíalo para que haga la mejor elección: Permite que sea él mismo quien haga pequeñas elecciones cada día de su vida infantil. Por ejemplo de ello podría ser que se vista como más le guste o elija los juegos que desee. Esto le dará armas para que más adelante sepa lo que desea con claridad y sin vacilaciones; se hará seguro de sí mismo y responsable de sus actos y elecciones.

5. Haz que sea y se sienta libre: Si desde pequeño le has dado a tu hijo la libertad de elegir lo que quiere y además de eso le has hablado con honestidad de las cosas bonitas como complicadas de la vida, con seguridad será un adulto con las ideas claras y una mente abierta, dispuesta a aceptar las diferencias entre las personas.

De igual manera, tratará a los demás con seguridad y establecerá relaciones monógamas, que de hecho están basadas en la lealtad. Esto ocurre porque, así como valoran su propia libertad, saben que deben respetar la de los demás y se les da muy bien, ya que no se sienten amenazados porque otras personas lleguen a su grupo de amistades.

6. No inspires en tu hijo un sentido de competencia: No es que competir sea malo, pero cuando un niño quiere ganar por encima de todo, eso sí que no está bien. Enséñale a tu hijo el valor de ganar y de perder, lo que se aprende en ambas situaciones.

Así, las relaciones en su futuro no estarán basadas en una competencia, sino que las relaciones serán más positivas y no habrá lugar para sentir celos.

La felicidad de tu hijo siempre ha estado en tus manos, pero además tú también puedes usar estos consejos para ayudarte a ti misma a hacerte más segura y, por lo tanto, a ser un poco más feliz con quien eres.

Fuente: Erika Otero Romero/Familias.com