Actualización: Jue, 25 / Ago / 2011 1:32 pm
Jueves, 25 / Ago / 2011

Dolores de garganta: ¿es necesario consultar?

Las anginas no suelen ser un problema de urgencia ya que al cabo de las 48 horas el virus tiende a volatizarse de manera espontánea, destruido por el sistema inmunitario.

Dolores de garganta: ¿es necesario consultar?
Aunque la mayoría de las anginas son virales y suelen curarse de manera espontánea, las anginas de origen bacteriano son de mayor gravedad y no desaparecen solas. Antes de la llegada de los antibióticos éstas dejaban lesiones irreversibles en las articulaciones, las válvulas del corazón o los riñones. Afortunadamente, los médicos de hoy en día están mucho mejor armados. Pero ¿cuándo es necesario consultar con ellos?

Dolor de garganta: ¡no temas!
Los síntomas del dolor de garganta duran unos cuantos días y lo mejor es dejar que sea el propio organismo el que se encargue de curarlo o permitir que la enfermedad se desarrolle para facilitar el diagnóstico.

Unas anginas que se eternizan, con síntomas como fiebre, dolor de garganta y náuseas, requieren de una visita al médico, sobre todo si es un niño pequeño quien las padece. En la consulta se realiza una prueba de diagnóstico que permite saber de qué tipo de anginas se trata. Si es una infección bacteriana, entonces se recetan antibióticos. Pero no temas, esperar no comporta ningún riesgo de complicaciones: se sabe que hasta nueve días después del comienzo de los primeros signos, el tratamiento con antibióticos sigue siendo eficaz en la prevención de un reumatismo articular agudo.

El examen de diagnóstico rápido permite diferenciar en cuestión de minutos unas anginas de tipo bacteriano, que es necesario tratar con antibióticos, de unas de tipo viral para la cuales estos medicamentos son inútiles. Para ello, el médico frota las amígdalas suavemente con ayuda de una escobilla. La muestra se deposita después en una probeta que contiene un reactivo y en la que se introduce una banda que se tiñe de un color u otro en función de la presencia o no de estreptococos.

Éste es el único modo de hacer un diagnóstico certero sobre una amígdala roja o blanca, que presenta dolor en mayor o menor medida y que puede provocar fiebre o dolor de vientre.
Un tratamiento estandarizado

Una vez que el estreptococo se ha detectado, el paciente debe tomar amoxicilina durante seis días. Es importante seguir el tratamiento hasta el final para evitar que los microbios se hagan resistentes a los antibióticos, necesarios para frenar futuras infecciones de carácter mucho más grave.

B. Blond