Actualización: Lun, 22 / Ago / 2011 12:38 pm
Lunes, 22 / Ago / 2011

Mitos acerca del acné

El acné se da por varios factores como el consumo de ciertos alimentos, la posible relación con la menstruación, el uso de determinado maquillaje o la toma de algún fármaco.

Mitos acerca del acné
La alimentación es la responsable del acné

No. Los alimentos no desempeñan casi ningún rol en la aparición del acné. En realidad, esta afección proviene de una oclusión en los folículos pilosos. Como consecuencia de una producción excesiva de sebo por las glándulas sebáceas, los poros se obstruyen, de ahí la aparición de un punto negro, un barro, o de microquistes blancos. Posteriormente, se desarrolla una inflamación en el interior de los folículos y su infección, causada por la bacteria Propionibacterium acnes, hace que aparezcan los granos (pápulas, pústulas y nódulos). Otra causa que puede favorecer la aparición del acné es el estrés, puesto que causa modificaciones hormonales. Por lo tanto, si tienes acné, puedes consumir embutidos, quesos, así como los productos que más te gusten, incluido el chocolate. Sin embargo, no olvides llevar una alimentación equilibrada.

El acné es una enfermedad juvenil que luego desaparece

No es una afirmación del todo falsa, porque la mayor parte de los casos de acné grave se presentan en adolescentes y jóvenes adultos. Pero –a diferencia de lo que se ha afirmado durante años– el acné no tiene nada que ver con los «placeres solitarios» y no desaparece con el matrimonio.

El hecho de que la presencia de acné entre los jóvenes sea mayor se debe a que las secreciones de las hormonas sexuales, y especialmente de los andrógenos, por las glándulas suprarrenales son mayores en este periodo de la vida. Esta secreción hormonal estimula la actividad de las glándulas sebáceas. Contrariamente a la creencia popular, las primeras manifestaciones de acné no aparecen en la pubertad, sino un poco antes. En efecto, entre los 6 y los 10 años las glándulas suprarrenales empiezan a sintetizar las hormonas sexuales y empiezan a producir sebo. Por otro lado, los bebés de algunas semanas también pueden presentar acné, lo que podría deberse al paso de las hormonas de la madre a través de la placenta. Por último, ciertos casos de acné, en particular el acné denominado «rosácea» o el de origen medicamentoso, también se presentan en adultos. 

Una mala higiene provoca acné

No es verdad. La formación de granos, que constituyen la lesión más característica del acné, no tiene nada que ver con la higiene, pero se deriva de una gran concentración de sebo en el interior de los folículos. Sin embargo, algunos adolescentes empeoran las lesiones al limpiarlas de forma muy drástica, lo que incrementa la inflamación local y retrasa la cicatrización. Además, lavarse en exceso suele activar la formación de sebo. Si tienes acné, evita tocar los granos y utiliza un jabón suave extragraso para el baño. Puedes encontrar diferentes tipos en farmacias.

El acné es contagioso


A pesar de que las lesiones que causa el acné contienen una pequeña bacteria, Propionibacterium acnes, la enfermedad no puede transmitirse a otras personas. En efecto, el desarrollo de la bacteria se produce en el interior de los folículos pilosos sin la intervención del aire y el oxígeno. Así que puedes estar tranquilo por ese lado. Por otro lado, muchas personas que no tienen acné, albergan de forma natural la Propionibacterium a nivel superficial.

El acné se cura con el sol


De hecho, el sol es un enemigo del acné. En principio, seca las lesiones al aumentar el espesor de la piel. Y, en consecuencia, desaparecen los granos. Además, el bronceado hace que se vean menos. Pero en cuanto se va el sol, vuelven las lesiones. Ten cuidado, en numerosos casos, los medicamentos previstos para el acné contraindican la exposición solar. Es mejor protegerse y, en ningún caso, usar aceite bronceador, porque la aplicación de productos grasos en una piel con tendencia acneica no es nada aconsejable. Recurre a los protectores pantalla total.

El acné no es compatible con el maquillaje

El maquillaje es posible, a condición de que se empleen productos no comedogénicos, como los que se pueden adquirir en farmacia. Ciertos maquillajes en crema (Dermablend™), vendidos en laboratorios, están específicamente destinados a las personas con acné. En cualquier caso, desmaquíllate bien cada día y después limpia la piel. Y solo apliques la crema de día o de noche en la piel limpia.

El acné no es compatible con la píldora

Las hormonas influyen en la aparición del acné. Sin embargo, la presencia de acné no es incompatible con la administración de un contraceptivo oral, que, por otro lado, puede comportar una mejora en la enfermedad. La ginecóloga podrá optar por prescribir una píldora que contenga una progestina con escasos efectos androgénicos, con altas dosis de estrógenos, o una píldora tipo Diane 35, dotada de efectos antiandrogénicos. Por otro lado, la toma de un contraceptivo es obligatoria en el caso de las jóvenes que reciben un tratamiento con Roaccutane. Este medicamento es muy eficaz contra el acné severo, pero puede conllevar efectos teratogénicos, es decir, malformaciones en el feto.

Dra. C. Tutin