Actualización: Mié, 20 / Feb / 2013 3:12 pm
Miércoles, 20 / Feb / 2013

El bajo rendimiento escolar se debe a problemas visuales

 La detección temprana de las alteraciones visuales a través de un examen visual, puede ser el factor determinante para evitar un bajo rendimiento escolar.

El bajo rendimiento escolar se debe a problemas visuales
Acercarse mucho al texto, entrecerrar repetidas veces los ojos, saltarse palabras o renglones al leer, ojos enrojecidos, taparse con frecuencia uno de los ojos para ver, son las señales de alerta para considerar un examen visual en los estudiantes.

Los problemas de la visión son la tercera causa de consulta médica en el país y una de las causas de deserción escolar o repitencia en los niños. Muchos de los llamados problemas de aprendizaje son dificultades para lograr la concentración visual debido a malas condiciones visuales y oculares. “Un examen visual a tiempo puede hacer la diferencia para mejorar la calidad de vida de los estudiantes y detectar problemas que pueden ser tratados con éxito”, destacó Nubia Bejarano, Optómetra y Gerente de Transitions Optical para el Cono Norte de América Latina.


Los niños con alteraciones de la visión deben ser valorados inmediatamente y al ser correctamente corregidos no solo permitirá mejorar la visión del niño, también lo hará su disposición hacia las actividades académicas. 

Esta corrección se logra a través del uso diario de lentes oftálmicos de alta calidad, que permitan el paso natural de la luz para que la imagen se forme de manera nítida en la retina, bloqueen el 100% los rayos UV y que a su vez sean lentes adaptables a las diferentes condiciones de iluminación, es decir que pueden ser tan claros en ambientes interiores o tan oscuros en exteriores dependiendo de la intensidad de luz presente en el ambiente, capaces de regular la cantidad de luz que ingresa a los ojos para proporcionar un confort y una verdadera protección visual al niño. 

Con frecuencia es el maestro quien está más tiempo en contacto con los niños; a veces más que los mismos padres. Él tiene la oportunidad de observar permanentemente el desempeño de los menores en sus funciones visuales.

Los padres de familia son también agentes primarios, quienes observan desde un inicio comportamientos diferentes, esos que no se ajustan a la normalidad visual de la mayoría.

Por ello resulta conveniente que tanto padres como profesores tengan en cuenta las siguientes señales de alerta que evidencian alguna alteración visual en los niños y que hacen que sea necesaria una consulta con el especialista en visión:

- Presenta ojos enrojecidos, llorosos y con rasquiña
- Siente necesidad de entrecerrar constantemente los ojos para poder ver bien
- A la hora de realizar una lectura se salta los renglones o las palabras, mueve mucho la cabeza, lee más despacio de lo normal, se acerca mucho al libro ó sigue la lectura con el dedo u otro indicador.
- Colorea los dibujos de una forma muy rara como por ejemplo: un cielo en color rojo
- Tuerce un ojo
- Se queja de dolores de cabeza, mareos y náuseas
- Tiene excesiva sensibilidad a la luz (fotofobia)
- Escribe con la cara pegada al papel
- No le gusta leer
- Se acerca permanentemente al tablero para poder ver mejor
- Cierra o se tapa un ojo de vez en cuando
- No recuerda lo que ha leído
- Tiene una mala percepción visual, por ejemplo, confunde la “a” con la “e”, la “u” y la “n”.

“Es importante recalcar que además de su visión, el especialista en su consulta evaluará el estado de los músculos oculares, la relación entre los dos ojos, estado interno y externo de los tejidos oculares, entre otras evaluaciones. Así que además de los anteojos se puede requerir un tratamiento, el uso de algún colirio y la recomendación de actividades sanas para el sistema visual”, concluyó Nubia Bejarano, Optómetra y Gerente de Transitions Optical para el Cono Norte de América Latina.